Adiós al porno duro y blando | Lo que queda del dia
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Adiós al porno duro y blando

¡Hola, amiguit@s!

Mi futuro profesional se acaba de desmoronar. Al menos uno de mis futuros. Os cuento.

Desde hace poco más de un año estoy yendo regularmente al dermatólogo para revisiones. Creo que es el especialista que más veces he visitado en mi vida. Y es que tengo la dermis que es como de cachondeo. Salvo el cáncer de piel (¡y toco madera!) no me queda nada por contraer: pitiriasis, dermografismo, herpes, sarna, foliculitis, verrugas varias y hasta alguna que otra ladilla que no había sido invitada a morar en mi lindo cuerpo.

Lo último -cronológicamente, digo. Porque fue lo primero en aparecer pero ha sido lo último en ser tratado debido a mis miedos- es un NEVUS AZUL. ¡Qué cosa tan preciosa! Aunque no sea azul turquesa. Ni sea el tan añorado príncipe azul de ascendencia soviética y llamado Nevus.

De adolescente (y no me preguntéis cómo) descubrí que tenía unos manchitas oscuras en toda la punta del… Bueno, que tenía unos manchitas oscuras. Les di la importancia requerida. O sea, ninguna. Se lo conté a mi tío (que era médico) y me llevó a la consulta de un colega suyo (a quien tuve que mostrar mis pocas vergüenzas) y tras verlo me dijo:
– “Nada, son lunares. Están en un sitio bastante estratégico pero no te preocupes. No son más que lunares”.

¿Que no me preocupara? Y mi opción de dedicar los años de mi juventud al porno, ¿qué?
Un racimo de lunares -se llamen como se llamen- en toda la punta del… en toda la punta, estaba truncando una de las carreras más prometedoras en el maravilloso mundo del porno súper duro.
¿Quién iba a querer ver un primer plano de algo semejante, como desteñido, y encima pagando?

Aquello no fue a más, quiero creer. Pero todas las veces que he tenido que visitar en mi vida a un profesional de la piel (y no me refiero a Vinicio Pajearo, creador de los abrigos que con tanto garbo y donosura anunciaba hace años la excelsa actriz y mejor vedette Norma Duval, no) siempre me ha preguntado si tenía algún lunar digno de mención. Los que me conocéis sabéis que soy muy lunar, como Aldrin, Armstrong y Collins. Pero en rollo piel. Y siempre les he ocultado a los dermatólogos la existencia de semejante considerable racimo, bien por su ubicación estratégica o bien por tener que enseñarlo.

Aunque un buen día decidí confesar. Y ¡oh, maravilla!, reaccionaron como el que presencia una aparición Mariana. Fascinación es poco. Enseguida se ofrecieron para practicar una biopsia. ¿Pellizcarme en toda la punta del… y tomar muestras de tejido? ¿Estamos locos o qué? Si no me había muerto ya, no creí que lo hiciera. Al menos por ese motivo…
Así que, a pesar de aceptar el ofrecimiento, concertar cita y prepararme psicológicamente para esa biopsia, mi miedo pudo más y esa mañana decidí seguir durmiendo. (Recuerdo que me hacían madrugar y todo). O sea, que ni aparecí.

Pero hace un año, tuve que volver al especialista, por diferentes motivos que no vienen a cuento y que nada tenían que ve con mi Nevus azul. Y mirad vosotros por dónde, la dermatóloga me encantó. ¡Mi Laura! ¡Más rica!
Cuando le hablé de mis peculiares lunares, no había ni terminado de contarle y ya tenía los calzoncillos y pantalones a la altura de mis espinillas. Y me refiero a las espinillas de las piernas, ¿eh?. De las otras no tengo. Ni cuando fui púber.
Entonces -¡cómo no!- pidió biopsia de nuevo pero antes, se dedicó a llamar a todos sus compañeros del servicio de dermatología de la Jimenez Díaz. Uno a uno fueron pasando mientras yo les mostraba mis vergüenzas. Ya no tan pocas…

Creo que ese momento fue el momento de mi vida en el que más cerca me voy a sentir del porno duro. Así que me citaron para un reportaje en el que se disponían a hacerme fotos desde todos los ángulos posibles. Eso sí, sin que se me viera la cara. ¡Joder! Mi momento de gloria y ni quisieron que saliera mi cara en las fotos. ¡Toda la vida ensayando las mismas expresiones! Así no hay quien triunfe.

Y allí estaba yo, posando mientras me la sujetaba para que el objetivo lo captara en todo su esplendor. Y me dije: “me voy a dejar puesto mi reloj súper grande por el que muchas personas me reconocerán”. Pero claro, a la tercera foto ya me estaban pidiendo que me lo quitara. ¡Mierda, cagao, culo! Yo siendo protagonista de semejante evento para exhibir en los simposios internacionales de dermatología y ni rastro de que fuese yo.
¡Cuán injusto es todo, coño!

Al poco tiempo, acudí a la biopsia y le dije a Laura: “Pilla ahora todo el tejido que quieras porque no me vais a volver a ver el pelo. Bueno, ni el pelo ni la punta del…”

¡Y vaya si cogió! Como quien va a la frutería y se dedica a coger kiwis hasta llegar al kilo. Un poquito de tejido, un puntito. Otro poquito de tejido, otro puntito…

Y ahí, tumbado en la camilla, ya me convencí de que mi carrera en el maravilloso mundo del porno ni había comenzado ni iba a comenzar nunca. Porque uno de los puntos que me pusieron (los cuales -supuestamente- se caían solos) se me quedó tan incrustado que me hizo un pequeño orificio que nunca jamás se cerrará. ¡Me lo tuvieron que sacar con un bisturí! Nunca me he visto más cerca del universo castrati. Bien mirado, otra opción de futuro. Como ahora canto…

Así que, además del ya internacionalmente conocido NEVUS AZUL, tengo también un pequeño orificio que hace que mi futuro como mega estrella del cine X para adultos esté más que finiquitado.

Y no os hacéis una idea de lo mucho que duele haber perdido esta opción. Porque yo soñaba con rodar cosas como “Si no soy Curro Jiménez, ¿por qué tengo este trabuco?”, o como “El fontanero, su mujer y otras cosas de meter” o como “¡Caray con el mayordomo! Qué rabo tiene el maromo”. Pero me temo que en estas condiciones…

Yo, en realidad, por quien lo siento es por vosotros que nunca lo veréis en pantalla grande. Ni siquiera en DVD.

Pero como soy un hombre de recursos y continúo en el paro, os informo de que los viernes, sábado y vísperas de fiesta, hago unos pases privados en mi casa a precios muy asequibles. A las ocho, a las nueve y a las diez de la noche.
La entrada incluye cerveza o refresco. Y respecto a lo que podéis ver… ¡No hay palabras!

Bueno, mejor id reservando vuestras entradas.

¡¡¡Me las quitan de las manos!!!

23 Comentarios

  1. Elena

    Ay Jesús estoy llorando de risa en una cafetería, por tu culpa!!!!. Jajajajaja No te leeré fuera de casa!!!!

  2. Maria Antonia

    Jajajajajajajajajaja ! Genial tu y tus lunares ( aunque aun no los haya visto, tratare de conseguir entrada )

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Bueno, se hace lo que se puede….
      Respecto a la entrada, tengo los pases agotados hasta febrero del 2016. Hija, qué expectación. Si tengo cancelaciones, te aviso.

  3. Fernando

    Te falta una peli. ….de esas…..maravillosas. “Se fue a buscar trabajo y le comieron lo de abajo”

  4. Cristina Alises

    Hahahahaha!! Que hartón a reir!! Ahora sólo queda que nos sigamos riendo! Cuidate, corazón, que cuando te hicieron rompieron el molde, y nos tienes que durar mucho. Ya nos contarás, aunque tenga que pagar entrada 😉 Besazos!

  5. Oscar bran lamela

    Al final…. que es un Nevus azul?

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Pues está muy claro, Oscar: es una mancha o pápula pigmentada de bordes definidos, que está constituida por acúmulos de células névicas cargadas de melanina. Se diferencia de un simple lunar por su color gris o azul oscuro debido a su localización dérmica. Clarito, ¿no?

  6. David Tarín

    Muy bueno!!!,,,,,,,,,,,,,,

  7. Qué bueno! Yo de ti redirigía mi carrera y me dedicaba al monólogo.

  8. José Ferraz

    No pasa nada hombre al menos ya sabes que tienes NEVuS AZULIS, como los estrumpfes…azulito

  9. Nat

    Llorando de risa!! Genial como siempre!! Bss

  10. El De Asumendi ese
    El De Asumendi ese

    No, no pasa nada. Salvo que para el porno… En fin, buscaré una alternativa.
    Una colaboración en “Los Pitufos”, quizás…

  11. Iván Panero

    Me ha gustado mucho esta entrada, y todas las entradas jeje, a partir de hoy cada vez que te vea me acordaré de tu nevus azul! ¿Pero se puede ser más ideal? Jesús de Nevus Azul, menudo nombre artístico! Miles de besos en los morros guapísimo.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Pues muchas gracias, precioso. La verdad es que no había pensado en semejante nombre artístico. Y siempre quise tener apellido compuesto. Me lo voy a plantear…
      Besazos para ti. Donde los prefieras. Ya sabes que yo…

  12. ocurrente y siempre con el vaso medio lleno, guardame una entrada

  13. Manuel

    Lo que sea que tengas se te curara con el roce ,el sudor y el sabor de mi piel bajo tu piel!!!

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