Grace, la princesa americana | Blog Lo que queda del día

Grace, la princesa americana

¡Hola, amiguit@s!

Si hay alguna actriz de renombre en Hollywood que me haya pasado desapercibida, esa es Grace Kelly.

¿Hizo buenas películas? Si.

¿Es bella? Si

¿Buena actriz? También. Creo…

Aunque a mí no me termina.

Pero hace unos días se me ocurrió ver la película “Grace de Mónaco”, interpretada por Nicole Kidman (bellita en ciernes) y consideré que había mucho tras el personaje. Entonces, me interesé un poco más por su vida que por su carrera. Y me empezó a gustar, la verdad.

Y este es el resultado…

Grace Patricia Kelly nació en Filadelfia, EEUU el 12 de noviembre de 1929.

Era la tercera hija de los cuatro que tuvo el matrimonio formado por John Brendan Kelly y Margaret Katherine Majer.

John, el padre, provenía de una familia muy humilde de origen irlandés. De adolescente se aficionó al remo hasta el punto de representar a los EEUU en los Juegos Olímpicos de Amberes en el año 1920 y llevarse dos medallas de oro, una con su primo y otra individual.

Esta hazaña la permitió la fama y el dinero suficiente para fundar su propia fábrica de ladrillos, con la que en poco tiempo se hizo rico.

Ya había conocido a Margaret, hija de emigrantes alemanes y profesora de educación física, con quien contrajo matrimonio el 30 de enero de 1924, año en el que volvió a competir en otros Juegos Olímpicos, esta vez los de París, logrando otra medalla de oro de nuevo con su primo.

El negocio familiar de ladrillos iba viento en popa y eso, unido a las medallas de oro olímpico,  hacían de la familia Kelly una de las más admiradas y respetadas de Filadelfia. Así que, en este periodo de bonanza económica y social vino al mundo nuestra bellita de hoy.

Grace recibió una educación católica. Terminó sus estudios y pronto se aficionó al teatro y al ballet, su primera vocación. Además, era una voraz lectora, sobre todo de obras de teatro de su tío George Kelly, quien había conseguido el prestigioso premio Pulitzer en esta categoría por su texto teatral “Craig’s wife”.

Con catorce años, se matricula en una escuela de danza y teatro y decide que los escenarios van a ser su vida, bien sea como actriz o como bailarina.

Finalizados sus estudios secundarios en 1947,  Grace intenta continuar con el ballet en el colegio femenino Bennington, en Vermont, pero no pudo hacerlo por no haber cursado alguna asignatura de ciencias antes de su graduación. Así que decide marcharse a la escuela de arte dramático de Nueva York, donde a pesar de presentar su solicitud fuera de plazo, es admitida por ser sobrina de un ganador del premio Pulitzer.

Es allí donde inicia su fulgurante carrera.

Durante sus estudios en la gran manzana, Grace decide buscarse un trabajo complementario y comienza a ejercer como modelo. Anuncia lencería, productos de limpieza y, sobre todo, cigarrillos.

Un año después, tras terminar su primer curso, interpreta en  Pensylvania un papel en una obra escrita por su tío. No pasa ni un año cuando ya es reclamada por Broadway para interpretar un papel en la obra “El padre”, de Strindberg.

Las críticas fueron tan favorables que enseguida comienza a recibir nuevas ofertas para trabajar en teatro y en televisión.

Más de sesenta papeles interpreta Grace en los dos medios en un periodo no superior a dos años. Sobre todo, para la televisión, donde obtiene tanto éxito que es llamada para debutar en la gran pantalla.

La película se llamaba “Catorce horas” (¿alguien la ha visto?) y pasó inadvertida para el gran público, aunque para Grace supuso el espaldarazo que estaba necesitando.

A pesar de ser convocada para el casting de un nuevo largometraje (“Taxi”) y de superarlo con creces, la 20th Century Fox decide prescindir de ella y apostar por otra actriz.

Así, que vuelve al teatro contratada por una compañía inestable que trabajaba sin continuidad, según fueran las necesidades de los teatros. Y en las tablas se encontraba trabajando cuando recibió la oferta de interpretar un nuevo papel, ya decisivo en su carrera.
Solo ante el peligro” fue su segundo trabajo en las pantallas. Un éxito internacional que le reportó un Óscar al mejor actor a su protagonista, Gary Cooper.

La crítica y la profesión ya comienza a fijarse en esa joven distinguida de Filadelfia. Es guapa y prometedora como actriz.

El gran director John Ford, que acude al preestreno de la película, queda satisfecho con su actuación y piensa en ella para su siguiente rodaje. Un film mítico con dos de los grandes del momento: Clark Gable y Ava Gardner. Se trata de “Mogambo”. Pero a cambio de obtener su papel secundario, Grace tiene que firmar un contrato de siete años con la Metro Goldwyn Mayer. Accede y firma, pero con dos condiciones: poder seguir viviendo en Nueva York trabajando en teatro y no rodar más de tres largometrajes por año.

“Mogambo” supone para ella un Globo de Oro a la mejor interpretación femenina secundaria de 1953 y una nominación al Oscar, convirtiéndola en una actriz de renombre.

Un año después es solicitada por la Warner Brothers para participar en la nueva película de uno de sus directores favoritos y un genio indiscutible de la gran pantalla: Alfred Hitchcock. Se trata de “Crimen Perfecto”.

El éxito es arrollador y Grace imparable.

Vuelve a ser solicitada por otros estudios (Paramount) para trabajar en otra película con el mismo director. Se trata de “La ventana indiscreta”.

Vuelve a cumplir expectativas, pero la crítica desconfía de que pueda ser lo suficientemente buena actriz para llevar ella sola el peso de una película.

A pesar de todo, sigue rodando. Esta vez, con William Holden: “Los puente de Toko-Ri”. De nuevo, de esposa/novia del protagonista.

Pero falta poco para el zenit de su carrera. Los productores de “Los puentes..” le proponen interpretar “La angustia de vivir”. Repitió compañero en el reparto y fue la que mejor parada salió porque se alzó con el Oscar a la mejor actriz del año y, de nuevo, con un Globo de Oro. Y este, no por secundaria sino por principal.

A pesar de sus condiciones cuando firmó contrato con la MGM, Grace había rodado cinco películas en un año, no tres como ella pretendía. Y ninguna de ellas había sido con los estudios, salvo “Mogambo”. Así que, con su recién conseguido Oscar, es obligada a viajar a Colombia para rodar “Fuego verde”, película que pasaría sin pena ni gloria.

Su director fetiche, Hitchcock, quiere volver a contar con ella y la convence para protagonizar su siguiente película “Atrapa a un ladron”, con el amor de mi hermana como protagonista: Cary Grant.

Esta peli convierte a Grace en la primera actriz en actuar en tres películas consecutivas del genio del suspense y le concede la oportunidad de rodar en la Costa Azul. Es entonces cuando pisa Mónaco por primera vez y cuando conoce a quién sería su primer y único marido: el Príncipe Rainiero.

La carrera cinematográfica de Grace estaba a punto de terminar. Tan solo le quedaban dos películas por rodar: “El cisne” y “Alta sociedad”, un remake musical de la maravillosa película “Historias de Filadelfia”, donde interpretaba el papel que en la primera versión hizo Katharine Hepburn.

En 1955, durante el rodaje de “El cisne” inicia su relación amorosa con el Príncipe.

Y durante el de “Alta sociedad”, Rainiero se presentó en Filadelfia para pedir su mano.

¡Esto sí son historias de Filadelfia!

El 5 de enero de 1956 se anuncia en el mundo el compromiso, causando la sensación pertinente, sobre todo en un Hollywood que no entendía que su estrella abandonará su fulgurante carrera para siempre, ya que el pueblo de Mónaco no iba a permitir que Grace apareciera de pareja con otros hombres en la gran pantalla.

Cuando terminó de rodar “Alta sociedad”, anunció a la MGM que se retiraba, rompiendo así el contrato de siete años que todavía seguía en vigor.

La dejaron marchar.

El que más lo sintió fue Alfred Hitchcock, quien declaró: “Casarse con un príncipe está en el camino de éxito de Grace. Lo ha hecho con la facilidad de un trapecista. Pero no sé si la plataforma donde debe aterrizar será demasiado estrecha”.

Se dijo que Hitchcock siempre estuvo enamorado de la Kelly.

El 4 de abril de 1956, Grace, junto a su familia, sus damas de honor, su caniche y más de ochenta piezas de equipaje se embarcaba en el transatlántico SS Constitution con destino a la Riviera francesa.

Más de cuatrocientas periodistas solicitaron realizar el viaje, aunque la mayoría de solicitudes fueron denegadas. Miles de fans la despidieron en el puerto. Y cuando llegó a su destino, más de veinte mil personas se congregaron en las calles para dar la bienvenida a su futura princesa consorte.

Contrajo matrimonio civil el 16 de abril de 1956 en el Palacio de Mónaco. La boda religiosa se celebró tres días después en la Catedral de Mónaco.

Grace vestía un traje de novia creado por la diseñadora de vestuario de cine norteamericana Helen Rose, ganadora de dos Oscar de Hollywood en 1952 y 1955.

Por esto y por la historia en sí, la boda fue una boda de cine, nunca mejor dicho.

No tardó en quedarse embarazada de su primera hija, Carolina. Dio a luz el 23 de enero de 1957. Posteriormente nacerían Alberto (14 de Marzo de 1958) y Estefanía (1 de febrero de 1965).

Desde su matrimonio, su vida y su trabajo estuvieron dedicados por entero a su familia y a su nuevo país. Ella fue quien dio impulso a Mónaco para que se convirtiera en epicentro de grandes fortunas e inversionistas, atraídos por las concesiones económicas y las ventajas fiscales impulsadas por Rainiero.

La consolidación de su familia reinante con descendencia y la hospitalaria recepción brindada a los capitalistas por parte del principado hicieron que Mónaco sobreviviera como estado independiente, en lugar de ser anexionado por Francia.

Lamentablemente, los cuentos de hadas no duran para siempre y el  13 de septiembre de 1982, Grace sufrió un mortal accidente cuando conducía su coche por una carretera cercana a Mónaco, carretera que -premonitoriamente- aparecía en la película “Atrapa un ladron”, donde Cary Grant y ella hacían un picnic.

Se rumoreó que era su hija Estefanía quien conducía el coche, a pesar de no tener todavía la edad reglamentaria para hacerlo.

Falleció un día después, a los 52 años en el Centro hospitalario Princesa Grace.

Cuatro días después era enterrada en la catedral de San Nicolás.

Grace Kelly supo retirarse en pleno auge y  así terminar una de las carreras más exitosas y breves de cuantas se han dado en Hollywood.

Y también supo comenzar otra, la de princesa. Pero para esta no se había preparado, aunque el tiempo demostraría que lo hizo tan bien o mejor que lo de ser actriz.

Y tampoco aquí fue la protagonista…

Como ya sabéis que me gusta hacer a mi, os dejo con alguna frase dicha por la bellita de turno:

– “Para una mujer los cuarenta son la tortura, el fin”.

– “No quiero estar casada con alguien que se sienta inferior a mi éxito, o porque gano más dinero que él”.

– “La emancipación de las mujeres les ha hecho perder su misterio”.

– “Algunas mujeres me miraron como una rival, y me dolió mucho”.

– “La libertad de prensa funciona de tal manera que no hay mucha libertad en ella”.

– “Enfadarse no resuelve nada”.

¡Hasta la semana que viene, amiguit@s!

6 Comentarios

  1. Cristina Alises

    Genial, como siempre, cariñoso y respetuoso. Cómo no te voy a querer!! Besos.

  2. Esto no lo enseñan en el cole y es una pena que las nuevas generaciones ni la conozcan. Gracias por contribuir a la cultura con ese gracejo y sutileza.

  3. Maria Antonia

    Siempre me parecio un poco ” descafeinada ” pero reconozco que parecia inteligente y decidida, aunque las frases que dijo me hacen dudar un poco, pero era otra època claro.Sea como sea, tu relato me gusto mucho, osea que besos y acuchones guapo !

  4. luisa

    Estuve viendo esa pelicula, y me gusto, pues solo sabia de ella por sus peliculas.Ya veo que te curras un montón todas las biografias

  5. PACO

    No defraudas Jesús. Una vez más brillante. Besos desde Florencia.

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