Joan Crawford, genio y figura (Segunda Parte) | Lo que queda del dia

Joan Crawford, genio y figura (Parte II)

…Joan se convirtió en estrella porque ella quiso ser una estrella.

Su declive en la industria tiene lugar a finales de los años 50, cuando ella ya ha rodado una de sus películas más emblemáticas: “Johnny Guitar”, 1954.

Ella que, además de con Douglas Fairbanks, se ha casado tres veces más (con el también actor Franchot Tone, con Philip Terry y con Alfred Nu Steele), decide centrarse en los negocios. Su ultimo marido es nada más y nada menos que el presidente de Pepsi Cola. Y cuando este fallece tres años después de haber contraído matrimonio, deja a Joan como miembro de pleno derecho de la junta directiva de la empresa.

Sus apariciones en la pantalla se espacian mucho más ahora. De todas las pelis que rodó en los años 60 solo cabría destacar una: la maravillosa “¿Qué fue de Baby Jane?”. Un duelo interpretativo con una de las mejores actrices -por no decir la mejor-  de la historia del cine: Bette Davis.

Como anécdota, deciros que Bette Davis exigió en aquel rodaje que en el plató fuera instalada una máquina expendedora de Coca Cola. Para hacer rabiar a la de la Pepsi. ¡ADORO a Bette!.

La Davis no era la única actriz a la que Joan detestaba. También sentía un odio especial por Norma Shearer, la estrella a la que le hizo de doble en escenas cuando cayó en la MGM. La odiaba porque esta se llevaba todos los buenos papeles femeninos que el estudio podía ofrecer.

Pero como dijo Joan: “Duerme con el jefe (Irving Thalberg). ¿Quién puede competir con eso?”.

Llegó a decir de la Shearer: “No lo entiendo. Es bizca, patizamba y no sabe actuar. ¿Qué es lo que ven en ella?”.

Y la Shearer, prototipo de elegancia, respondió: “Tener enemigos es inevitable cuando uno hace las cosas bien”.

Cuando rodaron juntas “Mujeres”, Joan se encargaba de hacer ruidos en los momentos en que Norma Shearer grababa sus escenas. En más de una ocasión, el director George Cukor tuvo que echarla del plató.

En la película, el personaje de Joan le birlaba el marido al personaje de Norma. Y dijo la Crawford: “Adoro interpretar a perras. Y ella me ayudó en eso”.

Si en el cine Joan era una mujer carismática y enérgica, en su vida íntima era una mujer de personalidad bipolar, obsesiva con la pulcritud, adicta al alcohol y muy manipuladora.

Y basándose en estas experiencias vitales, una de sus hijas (adoptó cuatro, tres chicas y un chico; y todos con nombres que comenzaban por la letra C: Christina, la autora del libro, Christopher, Cynthia y Cathy), publicó en 1977 el demoledor libro/biografía de su madre: “Queridísima mamá”, en la que la Crawford no salía muy bien parada, dando una visión de ella de mujer dominante, dura y desequilibrada.

Joan también había dejado escritos dos tomos de memorias: “Retrato de Joan” (1962) y “Mi manera de vivir” (1971).

Su última aparición pública data del 23 de septiembre de 1974 en Nueva York, en una fiesta en honor a su vieja amiga la actriz Rosalind Russell, quien estaba enferma de cáncer de mama.

Casi tres años después, el 10 de mayo de 1977, fallece Joan a causa de un infarto de miocardio. También llevaba tiempo sufriendo un cáncer de páncreas.

Nada de su inmensa fortuna legó a sus dos hijos mayores. Como dejó dicho en el testamento: “por motivos que ellos conocen de sobra”. A las dos hijas pequeñas les legó 77.500 $ a cada una.
Hombre, muy generosa con sus hijos no fue, la verdad.

Pero sí lo fue con diversas sociedades y asociaciones dedicadas a investigar el cáncer o las enfermedades del corazón. Y también para la Motion Picture Home, que debe ser lo que aquí en España “la casa del actor”.

Sea como fuere e hiciera lo que hiciere, el Instituto Americano del Cine situó hace algunos años a la Crawford en el puesto número 10 de una lista de las 50 estrellas del cine.

En el año 2012, se subastó el Oscar que consiguió en su carrera y se llegaron a pagar 427.000$, casi seis veces más de lo que le dejo en herencia a cada una de sus hijas.

Y para terminar, aquí os dejo algunas de las frases más célebres que Joan tuvo el enorme acierto de pronunciar:

  • “Nunca salgo a la calle a menos que me parezca a la estrella de cine Joan Crawford. Si quieres ver a la vecinita de la puerta de al lado, ve a la puerta de al lado”.
  • “Creo que una de las cosas más importantes que una mujer debe tener -además de talento, por supuesto- es a su peluquero”.
  • “Creo en el dólar. Todo lo que gano, lo gasto”.
  • “Siempre he sabido lo que quería y eso que quería era belleza. En todas sus formas”.
  • “Si tienes un mínimo de sentido común y un buen amigo no necesitas un psicoanalista”.
  • “Aprende a respirar, aprende a hablar. Pero primero, aprende a sentir”.
  • “Si consigues cierto estatus, siéntete orgulloso de ello, no lo escondas. Quiero ser reconocida. Cuando escucho a la gente decir: “¡Ahí está Joan Crawford!” me doy la vuelta y digo: ¡Hola! ¿Cómo estás?”.
  • “Para sobrevivir en esta ciudad tienes que tener confianza en ti mismo y ser fuerte. De otra manera, serás destruido”.
  • “El amor es una llama, sí. Pero nunca puedes predecir si va a calentarte el corazón o va a quemar tu casa”.

  Hasta la semana que viene, amiguit@s.

1 Comentario

  1. Cristina Alises

    Una bellita con mucho carácter. Recuerdo la película basada en el libro que escribió su hija.
    Genial la entrada. Besazo!

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