La importancia de llamarse Liza | Liza Minnelli | Lo que queda del dia

La importancia de llamarse Liza

¡Hola, amiguit@s!

En un mes de cinefilia recalcitrante y de alguna incursión musical de poca fortuna, (como la de la semana pasada), ¿quién mejor para ilustrar el mes de febrero de mi particular calendario de bellitas que la gran Liza? Buena cantante, excelente actriz, hija de un mito del cine y de un gran director y con un merecidísimo Oscar en su haber, Liza Minnelli es por mérito propio bellita del mes de febrero.

Liza May Minnelli nació en Los Ángeles, California (EE.UU.) el 12 de marzo de 1946.

Con un padre como Vincente Minnelli, una madre como Judy Garland y un padrino como Ira Gershwin, hermanísimo del inmenso George y gracias al cual bautizaron a Liza con ese nombre (una composición suya), el destino de la pequeña Liza estaba más que asignado.

No en vano, su debut en la gran pantalla se produce con tan solo tres años, en la escena final de la película “In the good old summertime”, protagonizada -cómo no- por su madre.

Liza fue la única hija de la pareja Minnelli/Garland, pero cuenta con tres hermanos más: Tina Nina por parte de padre y Lorna y Joey Luft, por parte de madre.

Liza asistió a la escuela de música y artes escénicas de Nueva York y a la escuela de Chadwick. Supongo que esto le sirvió para adquirir técnica porque el talentazo ya le venía de serie. Con lo cual no tardó mucho en debutar en teatro. En 1963 ya estrenaba en Nueva York, aunque no en Broadway sino en los circuitos menos comerciales, lo que allí llaman el Off Broadway.

No fue un papel protagonista, no. Fue un papel en la reposición de una obra teatral que ya había sido llevada al cine en los años cuarenta por la gran Lucille Ball: “Best foot forward”. Y llega y besa el santo. Le conceden el primero de los múltiples premios y distinciones que iba a recoger a lo largo de su amplia trayectoria, el Theatre World Award.

Un año más tarde, en 1964, ya acompaña a su madre en el espectáculo musical que Judy interpreta en Londres.

Y otro año más tarde, ya en el Broadway de verdad (el de los grandes, el de los consagrados) se hace con el Tony a la mejor actriz en un musical por la obra “Flora the red menace”, convirtiéndose así en la intérprete más joven de la historia en conseguir ese galardón. Allí trabaja por primera vez con el fabuloso tándem de compositores Kander y Ebb, quienes en un futuro no muy lejano cederían a Liza sus mejores temas.

Aún tiene que esperar dos años para obtener un papel acreditado en el cine. Y lo consigue en la primera y única película dirigida por el actor británico Albert Finney: “Charlie Bubbles”.

Aunque bien es cierto que la primera vez que fue acreditada su rostro no pudo verse en pantalla. Prestó su voz para una secuela en animación de la película que encumbró a su madre en mito, “El mago de Oz”. Aquí Liza doblaba al dibujo animado de Dorothy, el mismo papel que interpretó la Garland. O sea, la protagonista. Y aunque realizó este trabajo en 1963, no pudo verse en las pantallas hasta 1974, por problemas de post producción.

En 1969 ya consigue su primera nominación al Oscar a la mejor actriz por el papel de Pookie Adams, una adolescente excéntrica en la película “The Sterile Cuckoo”. Y no fue su único excéntrico rol. En 1970 protagoniza “Dime que me amas, Junie Moon”.

Y llega 1972. Y con él, el año del reconocimiento internacional,  el año de los premios, el año de Sally Bowles. ¡El año de “Cabaret”!

Si Liza hubiera rodado únicamente esta película, para mí ya sería motivo más que suficiente para incluirla en mi lista de bellitas. Liza es Cabaret. Imposible imaginar a otra actriz que no sea ella desempeñando el maravilloso papel de la fantasiosa Sally Bowles.

La película, excelente. Para mí, una de las diez favoritas de la historia del cine. Al menos, de mi historia del cine. Aquí canta las canciones de una banda sonora que no tiene desperdicio, compuesta de nuevo por Kander y Ebb.

¿Quién no conoce al menos un par de canciones de la multi premiada película?

Como dice mi amiga Luchy, ella asocia conmigo una de las canciones de esta banda sonora, la de “Maybe this time”. Y es cierto, yo la canto mucho. De hecho, fue uno de los temas que me preparé para mi audición en el coro, aunque al final me decantara por la Streisand. ¡Soy un hombre de principios!

“Cabaret” consiguió nada menos que 8 Oscar de la Academia y fue el principio de una estrecha colaboración con su director, el gran Bob Fosse. Aunque, como suele suceder en estos casos, el personaje devoró a la actriz. Liza nunca volvió a tener en sus manos un papel semejante ni por asomo.

De hecho, su carrera cinematográfica se volvió irregular.

Ni su cantante en la soporífera “New York, New York”, ni su prostituta en las dos partes de “Arthur, el soltero de oro”, ni su profesora de baile en el genial -aunque desconocido-musical “Stepping out” (por favor, si alguien encuentra esta película que me lo diga. La presté y nunca me la devolvieron. ¡Mierda!) hicieron olvidar su inigualable interpretación de la gran Sally Bowles.

Liza se centró más en su carrera musical que en la cinematográfica. Y aunque se llevó un Globo de Oro como mejor actriz por su largometraje para televisión “A time to live”, tras “Cabaret” no hizo más que ocho películas para la gran pantalla. Y ya os he hablado de las tres más relevantes. Aunque de pasada os nombre “Los aventureros del Lucky Lady”, una comedieta con Burt Reynolds y Gene Hackman y “Nina”, en la cual fue dirigida por su padre y acompañó a grandes como Ingrid Bergman, Charles Boyer y el mismísimo Fernando Rey.

Antes de pasar a la música, deciros que el tema “New York, New York”, el principal de la película del mismo título, fue compuesto para ella también por Kander y Ebb. Y aunque formó parte del repertorio del enorme Frank Sinatra (otro de los amores de mi hermana Rosa junto con Cary Grant. ¡Tonta que es ella!) es de justicia decir que la primera que lo cantó fue Liza. Lo cantó y lo bordó, ¿eh?.

Liza ha obtenido todos los premios musicales que una cantante de su categoría pueda obtener.

Por su concierto especial para televisión “Liza con Z”, cosechó un Emmy.

Grammy por sus múltiples grabaciones de vinilos y de cd’s

Por sus estrenos musicales en Broadway se hizo con tres Tonys más, además del que os he hablado antes.

Por cierto, no le importó sustituir a Julie Andrews en el musical “Victor/Victoria”.

Se unió a los grandes, bien para grabar con ellos o para hacer gira con ellos. Charles Aznavour, Luciano Pavarotti o Donna Summer, entre otros.

¡Hasta grabó con los Pet Shop Boys!

Yo, tuve la inmensa suerte de poder asistir en Londres a uno de los conciertos que dio con Sinatra y Sammy Davis Jr. en el Royal Albert Hall.

Volví a tener la misma suerte cuando asistí en Madrid al concierto de la gira internacional de “Liza’s at the Palace” en el Conde Duque. Sí, yo. Y recuerdo que me sobró una entrada que a última hora revendí a un amigo.

En España parece que interesa más cualquier aficionada de tres al cuarto, por la que te cobran tres veces y cuarto más en el precio de la entrada. ¡Qué triste!

Por cierto, este espectáculo fue el que le proporcionó su -hasta ahora- cuarto Tony.

Liza, como su madre, tuvo problemas con el alcohol y las drogas. Y en 1985 tuvo que ingresar en el centro Betty Ford. Es por este motivo que se vio obligada a rechazar el colaborar junto a otros grandes de la música en el famoso éxito benéfico “We are the world (we are the children)”. Pero salió reforzada aunque haya seguido empinando el codo un poquito. ¿Y quién no, oye?

Sufrió una encefalitis que pareció condenarla de por vida a una silla de ruedas pero salió de nuevo reforzada y con ganas de seguir compartiendo su chorro de voz y su talento.

Su última película hasta ahora es “Sexo en Nueva York 2”, (2010) en la que canta y baila el famoso tema de Beyonce “Single ladies”, con un par.

En julio del 2011 actuó en el famoso teatro Olympia de París y fue condecorada con la Orden de la Legión de Honor.

Liza ha pasado por varios matrimonios, concretamente cuatro. El primero con Peter Allen, un australiano protegido de su madre en los años sesenta, quien murió de Sida en 1992. Duró cinco años.

El segundo con Jack Haley Jr., el hijo del actor Jack Haley, quien hizo de hombre de hojalata en “El mago de Oz”, precisamente.

Duró el amor otros cinco años.

El tercero, con Mark Gero un escultor con quien ha tenido su relación más duradera: trece años.

Y el cuarto y último (hasta ahora) con David Guest, un promotor de conciertos a quien estuvo unida poco más de un año.

Como no podía ser de otra manera, sonados fueron sus devaneos con Martín Scorsese (su director en “New York, New York”), con el bailarín Mikhail Barysnhikov (quien mantuvo una relación duradera con mi bellita Jessica Lange) o con el actor británico Peter Sellers (¿recordáis la joya “El guateque”?).

A Liza le diagnosticaron un cancer de mama, del cual parece haber salido airosa tras algunas operaciones.

Para terminar, deciros que el gran Freddie Mercury se declaró fan incondicional de la Minnelli, diciendo públicamente: “Una de mis  primeras inspiraciones surgió de “Cabaret”. Adoro a Liza Minnelli. La forma en que canta, la pura energía…”.

Años más tarde, Liza cantaría en el homenaje póstumo al líder de Queen el tema “We are the champions”. Deciros también que un crítico capullo dijo: “La diferencia entre Barbra Streisand y Liza Minnelli es que la primera no tiene intención alguna de agradar y gusta a todo el mundo. Mientras la segunda quiere gustar a toda costa y pasa desapercibida”. ¡Ja – ja – ja! ¿Desapercibida? ¡Qué dañina es la envidia, critico con el gusto en el orto!

Por todo lo contado, porque “Cabaret” es junto con “Lo que el viento se llevó” y “Sonrisas y lágrimas” mi película más vista, porque la voz de la Minnelli es pura fuerza y porque así lo he decidido yo, Liza Bowles o Sally Minnelli (como prefiráis) es merecedora de ser bellita del mes de febrero, mes de cine y mes de Oscar.

Y que le den por saco a ese crítico, aunque te haya comparado para mal con mi favorita Barbra.

No te preocupes. Tú tienes un lugar preferente en mi corazón.

¡Vamos al cabaret, querida Liza!

Hasta la semana que viene, amiguit@s.

1 Comentario

  1. Roberto

    Genial, como siempre, Me sorprende que no solo hayas estado en un concierto de Barbra, sino que también hayas visto a Sinatra, Sammy y Liza! “Results” con los Pet Shop Boys mola. Besote.

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