Mi fascinación | Lo que queda del dia
fascinación

Mi fascinación

Fascinación: Engaño o alucinación. Atracción irresistible que siente una persona por algo.

¡Hola, amiguit@s!

Últimamente (a la vejez, viruelas) tengo cierta adicción a los programas denominados “basura”. Quizá se deba a que veo mucho Tele 5 y me siento atraído por esos espacios. De manera que me resulta prácticamente imposible dejar de verlos una vez que ya he comenzado a hacerlo.


Claro que sería más fácil leer un buen o mal libro. Pero, como os dije hace tiempo, tengo ese toque en común con Vicky Beckham, que no me gusta leer.

Seria también más fácil cambiar de canal, ahora que tenemos tantos y tan variados. Pero en eso consiste esa fascinación: en mi atracción irresistible por esa clase de programas. Sino, no os lo estaría contando, ¡coño!.

Podría incluso escribir para matar el rato en vez de ver tanta bazofia. Pero si no la viera no tendría en este momento nada que contaros. Y eso sería casi peor, ¿no?

Y vosotros me diréis: “chico, pues llama a algún amigo y queda con él”. ¡Mira qué graciosos! Entonces me pierdo los programas…
Vamos que he entrado en un bucle.

En resumidas cuentas, que siento eso que siento por los tele shows de nuestra querida cadena amiga. Bueno, no por todos. Que una cosa es basura y otra muy diferente la caspa y lo rancio como QTTF. O sea, “Qué Tiempo Tan Feliz” o el ya extinguido (¡gracias, Paolo Vasile!) HUCQTQD. O sea, “Hay una cosa que te quiero decir”.

Me pregunto por qué los nombres de muchos de los espacios que emite esta cadena son tan largos que siempre tienen que andar con los dichosos acrónimos. Con lo que me costó aprender el significado de UNESCO, para ahora teme que andar con QTTF, HUCQTQD, el cortito GH (que también tiene acrónimo y cojones, y del que -por supuesto- hablaré más tarde) o mi favorito, casi más que la UNESCO: MYHYV. O sea, “Mujeres Y Hombres Y Viceversa”. Este sí que es un verdadero filón para cualquier espectador que se precie de basurero. ¡Servidor!
Por cierto, amiguit@s, UNESCO: United Nations Educational, Scientific & Cultural Organization. O lo que es lo mismo en cristiano (y no me refiero a Ronaldo, que detesto el fútbol): Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
A ver si vais a pensar que por el hecho de no leer y de que me vaya la culturilla basurilla, me he olvidado de todo lo importante y relevante que aprendí cuando estudiaba hace… hace… Oooops! A ver si vais a pensar que me he olvidado. Y punto.

Antes de adentrarme en los tres programas de los que os voy a hablar he de deciros que mis noches no serian -ni son- las mismas si no escuchara alrededor de la una de la madrugada eso de: “…porque hay algo que te inquieta, te atormenta o te perturba, llama al 806 526 526 y te ayudaremos -como desde hace años venimos haciéndolo- a solucionar todos tus problemas…”
¡Loco! ¡Loquito me vuelvo! Se me ponen los pelos de pura punta.
¡Grande, Esperanza Gracia! ¡Muy grande!

MYHYV: Si algo me llama significativamente la atención en este programa (además de la facilidad de palabra que tienen los/las participantes/tas, tanto tronistas/tos como pretendientes/tas) es que todos y todas tienen padres o madres visionarios/rias.
Cerrad los ojos e imaginad por un momento las escena ubicada temporalmente hace veintipocos años:
Matrimonio. Ella, embarazada y planchando. Él, con una tripa semejante y viendo el fútbol. O sea, sin hacer ni caso.
Estampa típica en muchos hogares españoles, ¿eh?
– Ella: “Antonio, ¿qué nombre le ponemos a la niña?”
– Él: “El que quieras tú, Mari. Pues Juani, Conchi, Paqui, Pili,…  ¿Y yo qué sé? ¡Joder, déjame ver esto, Mari! Coño con el nombre de la niña ahora… ¡Si te quedan muchos meses pa echarla!” (Mira tú que fino: echarla)
– Ella: (que ahora le plancha los calzoncillos Ocean al marido) “¿Qué te parece algo más sencillo, como Treisy, Samira, Yesi, Steisy, Rhonda (con H, Antonio) o Perla? Con un nombre como cualquiera de estos, fino y distinguido, esta niña será alguien algún día. Y saldrá por la tele y todo. ¿Qué te parece, Antonio?”
– Él: ¡Cago en la puta, Mari! ¡Penalty del Osasuna! ¡Y yo qué sé!
– Ella: (caso omiso. Ha comenzado con las camisetas Abanderado) “¿Y si es niño, Antonio?”.
– Él: “¡Joder, Mari! Pues Antonio, como yo”.
– Ella: “Anda, anda,.. ¿Qué Antonio ni qué Antonio? Donde estén Yonatan, Kevin, Cristian, Ezra o Adri… Con un nombre como cualquiera de estos, fino y distinguido, este niño será alguien algún día. Y saldrá por la tele y todo. ¿Qué te parece, Antonio?”

Lo dicho, visionarios. Esto se llama tener ojo clínico: saber que muchos años después una cadena privada de televisión creará un formato para que tus hijos puedan lucirse y ser alguien. De nuevo pelos de punta, amiguit@s. Y no digo como escarpias porque no consigo encontrar el símil, francamente.

GH: O cómo un grupo de jóvenes con picores varios es capaz de hacer que nos sentemos más de cuatro horas frente al televisor.
– Una: “¡Qué fuerte, tía!”
– Otra: “Si, es muy fuerte, tia!”
– Una: “Ya lo creo, tía”.
– Otra: “Que te cagas, tía”.
– Una: “Es que me parece, tía…”
– Otra: “Muy fuerte. ¿Verdad, tía?”.
– Una: “Y tanto. Súper fuerte, tía. ¡Amos pal confe!”

En serio, se aprende tanto de la condición humana…

Y a veces, hasta van a concursar personas un poco más maduras. Y te inspiran confianza porque se auto denominan “enviadas de Dios” y se besan compulsivamente los antebrazos. Y todo resulta tan constructivo y tan instructivo…
¿Cómo no voy a aguantar las cuatro horas? ¡Y veinticuatro que me echaran!
Que sííí, que es bromita. Qué yo ya sé que hay un veinticuatro horas. ¿Os pensáis que soy bobo? ¿No os creéis todavía lo de mi adicción o qué?

Y, por último, esa macro sala de tortura infantil para niños con “mucho arte y mucha raza” (¡qué fuerte, tú!) llamado “La vos kids”. Qué faena, este no tiene acrónimo.
¿No se dan cuenta los queridísimos papás de que para pagar la hipoteca y los recibos de la luz, el gas, la comunidad, el agua, etc… no hay nada tan saludable como trabajar?
¿Qué sentido tiene hacer pasar a niños tan pequeños (por mucho arte y mucha raza que tengan) por una pesadilla con decepción incluida semejante?
A ver, yo he pisado la tele en múltiples ocasiones. He sido y soy fanático de los concursos. Y en algunos de ellos hasta me ha ido muy bien y he ganado unas perras, si. Pero cuando no he ganado, no he tenido que pasar por ese trance de sentirme despreciado, menospreciado y humillado por no haber sido ganador. Me he vuelto a mi casa con las manos en los bolsillos. Porque yo, como adulto, sé asumir una derrota. (Aunque con la edad cada día me cueste más…)
Pero un niño llora. Y lo hace desconsoladamente porque no sabe de derrotas todavía.
Así no se educa a un niño por mucho arte y mucha raza que tenga.
Ya tendrá tiempo cuando sea mayor de asumir sus propias derrotas, pero nunca debería asumir las de unos padres codiciosos que creen tener al talento más puro metido en casa.
De las canciones elegidas por los chavales para cantar, mejor ni voy a hablar. Eso es tema para un psicólogo infantil. Pero es excesivamente triste ver como unos locos bajitos se dedican a entonar canciones con unas letras que ni ellos mismos entienden (aun en puritito castellano) y que escandalizarían a más de algún padre (en el caso de que estos también las entendieran y no estuvieran tan preocupados por explotar a toda costa el talento de sus vástagos).

Señores, Marisol sólo hubo una. Y hasta ella renegó de su pasado.

En fín, seguiría hablándoos de mis programas fetiche pero, lamentablemente, tengo que dejaros.
He de preparar los kleenex. En breve comienza “Cámbiame Noche”.
Y es tan reconfortante ver cómo un grupo de gente pasa de ser feo a ridículo…

3 Comentarios

  1. #yonoveosalvame… No, no lo veo: ¡me lo trago! como se hace con cualquier medicina. Y es que yo lo uso como tratamiento contra mi “cascarrabianismo crónico”, si no lo veo no puedo desfogarme y soltar mi mala leche (mucha, mucha) que seguramente la tendría que aguantar mi familia. Y es que me paso todo el Sálvame (excepto el ratito de siesta que siempre me revienta los gritos de alguna de sus petardas contertulias-copresentadora) gritando, insultando y acordándome de todos los muertos de todo el que aparece en dicho programa (incluidos sus directores – que tela marinera-) como si éstos me oyeran… bueno, me leen, porque les pongo finos-filipinos (como diría mi vecinito) a traves de su cuenta en Twitter. Por cierto deben ser -aparte de todo lo que les mento- masocas pues no me han bloqueado. ¿Quién me aguantaría a mí a las 20h de cada día si no he soltado toda la mala baba que suelo llevar dentro?…

  2. José Ferraz

    Si..creo que mucha gente piensa lo mismo. Pero lo que vale en la tele son las cifras de audiencia y eso hoy en día solo se consigue con la tele basura…es una pena…

  3. tu Luchy

    fascinación la que tengo yo contigo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar