Portugal, 12 points | Lo que queda del día | Blog de Jesús de Asumendi

Portugal, 12 points

“Si un día alguien pregunta por mí, di que viví para amarte.
Antes de ti, sólo existí cansado y sin nada para dar.
Cariño, escucha mis plegarias.
Pido que regreses, que me vuelvas a querer.
Sé que no se ama solo.
Tal vez, poquito a poco, puedas volver a aprender.
Si tu corazón no quiere ceder, ni sentir la pasión, si no quiere sufrir sin planear lo que vendrá después.
Mi corazón puede amar por los dos.

Luisa Sobral

¡Hola, amiguit@s!

Hoy estoy contento, muy contento.
Como fan del festival de Eurovision, considero que este año se ha hecho justicia. Justicia de la buena.

Hace más de dos meses, concretamente el 3 de marzo, os presente a través de mi muro en FB la canción que representaba a Portugal en la edición del festival de este año. Los que me leéis por allí también, sabéis de lo que os hablo. Además, muchos de vosotros hicisteis algún comentario tras ver el vídeo y escuchar la canción. Y todos los comentarios fueron buenos, lo cual -para mí- fue muy significativo.

El video había sido extraído de la gala de preselección que la Radio Televisión Portuguesa organizó para elegir la canción con la que querían volver al festival tras un año de ausencia por problemas financieros.

Salvador Sobral llegó, vio, cantó y venció, dejando atrás a las demás canciones candidatas que optaban también a ser seleccionadas para representar -digna o indignamente- a su país.

Y mejor -por la parte que nos toca- no voy a hablar en esta entrada de las representaciones indignas, no. Los que visteis la gala del sábado por la noche ya sabéis el maravilloso papel que hicimos -gallo, gallito, gallazo incluido- y cómo terminamos tras las votaciones: en un honroso vigésimo sexto puesto de veintiséis participantes, con cinco puntitos otorgados a nuestro país por un nutrido jurado de expertos internacionales, concretamente de los expertos portugueses. ¡Cuánta generosidad! Como a ellos les sobraban…

Y si mi memoria no me falla, desde Lydia Rodríguez, con su traje de Agatha Ruiz de la Prada y su “NO QUIERO ESCUCHAR nada más que tenga que ver con este festival” en el año 1.999, no conseguíamos semejante proeza. Bueno, en su favor diré que ella se volvió de Jerusalén con 1 puntito, el de la honrilla.

Atrás habían quedado ya las participaciones que corrieron la misma o peor suerte: Remedios Amaya y su dificultad a la hora de encontrar a alguien que manejara su barca porque se la llevaba a toa ella a la deriva, en el año 1983, Conchita Bautista con su “QUÉ BUENO, QUÉ BUENO que no me votasteis, cabrones”, en el año 1965 y Víctor Balaguer con su “LLÁMAME lo que quieras, pero dame algún punto”, en 1963.
Ni siquiera los más recientes Soraya o El sueño de Morfina (estos últimos fueron para dormirse del sopor) se volvieron con el marcador a 0 ni fueron los últimos en el ranking.
Nuestra gran artista internacional -de la cantera de OT- Nuria Fergó dijo una frase muy bonita en televisión cuando Rosa de España no ganó: “Que le den por culo a Europa”. Pues hija, como estrella internacional, puede que sí. Pero como vidente, cero pelotero. Es Europa quien nos está dando por culo a nosotros, pero a base de bien. Llevemos lo que llevemos…
Aunque me atrevo a decir que lo que llevamos, salvo muy honrosas excepciones (Pastora Soler o Ruth Lorenzo, por ejemplo), son ñordos pinchados en un palo. Y así nos va.

¿Nos vamos a quejar este año también de no tener vecinos? ¿Vamos a disculpar a nuestro representante porque ha hecho lo que ha podido, el pobre? ¿Vamos a achacar a los jurados profesionales y populares de Europa que nos hayan vuelto a dar por culo en respuesta a los deseos inversos de Nuria Fergó? ¿Vamos a hacer algo? Sí, callarnos. Mejor vamos a callarnos.

¡Claro, es que no han entendido nuestro mensaje!
No lo entiendo. El concepto era excelente.
A ver, nuestra escenografía era de horror. La coreografía, aún peor. ¡Y cómo iba vestida la pobre!
¡Capullos, nos tienen manía!
¡Hombre, es que el español está pasado de moda!
¡Hombre, es que a quién se le ocurre cantar en inglés!
¡Joder, no lo entiendo! ¡Vaya gusto de mierda tiene Europa!
¿Qué queréis? Si no tenemos más vecinos que los africanos -que no participan-, los franceses -que nos tienen manía por las frutas y las verduras y nos queman los camiones-, y los portugueses, que siempre nos han tenido mucha envidia. ¡Siempre!

Justo. Estos son los argumentos que tenemos para poder justificar por qué perdemos el festival año tras año. Por los camiones, por los vestuarios y las peluquerías, porque nos saltan espontáneos a los escenarios, porque nadie entiende el español, porque el inglés no es nuestro idioma, porque nos ponen trabas a la hora de ponernos creativos, porque porque porque… ¡Qué HARTURA!

Por eso este año aparece un señor con una chaqueta tres tallas más grandes que él. Con unos pelos recogidos como para ponerse a pintar las paredes de su casa. Sin concepto. Sin ventilador. Sin fuegos artificiales ni pirotecnias varias. Sin necesidad de un escenario de veinte metros de ancho y diez de profundo. Sin juegos de luces. Sin vecinos, salvo nosotros. Y con un idioma que únicamente hablan ellos en Europa.
¿Y va y gana? ¡Milagro! ¿Cómo puede ser? Este festival está amañao, de todas todas.

Amiguit@s, he tenido que leer cosas así en FB este fin de semana pasado: “¡Este tío ha ganado porque está enfermo del corazón! ¡Si es más raro que un perro verde! ¡Este tío va fumao que te cagas!”.
Claro, por eso la paralítica polaca y la ciega alemana han ganado cuando  participaron en su día, ¿no?
¡Cuánta mezquindad, señores!

Salvador Sobral ha ganado por muchos motivos. Por sobrados motivos.
Cuando una letra así va acompañada de una orquestación trabajada pero sencilla, cuando se canta con y desde el corazón, cuando lo único que distrae tu vista en el escenario es el propio cantante y cuando el propio cantante consigue que tu piel se torne en piel de gallina (no de gallo, eso se lo dejamos al representante español) y que de tus ojos broten algunas lagrimas (¿verdad, José Antonio Dueñas?), ¿qué más hace falta para ganar?

Pues puntos.

Y este año, de cuarenta y un países que podían votar a cada uno de los participantes,  treinta y nueve decidieron otorgar puntuaciones altas al representante portugués. Y de esos treinta y nueve, dieciocho le dieron su máxima puntuación, el ansiado “12 points”. Grecia, Italia e Irlanda fueron los países que más bajo puntuaron a Portugal, con 5 puntos cada uno (anda, los que se llevó España de toda Europa). Tan sólo Montenegro y Bulgaria decidieron no acordarse del representante luso. ¡Como no son vecinos…!

De esta forma, Salvador no sólo consiguió la primera merecidísima victoria para su país, sino que consiguió batir un récord de 758 puntos que va a ser muy difícil de superar.

Yo este año vi el festival acompañado de mi hermana Rosa en Alicante y de mi Luchy y de mi Arturo vía whatsapp. Y los cuatro estuvimos de acuerdo en algo: con mucha diferencia y a años luz de las demás, Portugal era nuestra ganadora.
Aún así, durante las votaciones, mi hermana tuvo tiempo de gritar como una posesa y de ponerse nerviosa, Arturo tuvo tiempo de comerse las pocas uñas que por fin tenía crecidas, mi Luchy supongo que estaba más preocupada por su perra, que acababa de ingerir el aceite de la freidora. Y yo tuve tiempo de emocionarme y de que se me saltaran las lágrimas. ¡Qué soy de lágrima fácil, oye!

Sea como fuere, nosotros estuvimos de acuerdo con TODA Europa. Bueno, vale, sin contar a Montenegro y a Bulgaria.
Como no soy malo, quiero decir que Montenegro ni pasó a la final, se quedó en la semi. Y Bulgaria lo tuvo peor quedando segunda. ¡Y eso jode…!

Por todo lo expuesto anteriormente, quiero dar las gracias a los hermanos Sobral. A Luisa, la compositora, por regalarnos este maravilloso tema para un festival que muchos de nosotros disfrutamos año tras año.
Y a Salvador por el privilegio de su voz y por demostrarnos que cuando se canta con el corazón, aunque lo tengas maltrecho, el resultado es absolutamente espectacular.

Hasta la próxima, Kiev. Muchas gracias.
Hasta el año que viene, Lisboa.
¡Allá vamos!

5 Comentarios

  1. Cristina Alises

    Preciosa canción, desde luego. Gallos aparte, lo de España no tiene nombre. Se nos va de las manos lo de votar al tonto de la clase… En fin, ganó el que se lo merecía. Besos!!

  2. Maria Antonia

    Preciosa cancion, maravillosa y dulcisima voz y ese sentimiento, esa sencillez la hacen aùn mas grande. A mi tambien me emociona y me pone piel de gallina. GRANDE !
    Besos y felicitaciones a ti tambien y a Rosa, claro, porque el proximo año lo disfrutareis en vivo y en directo.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Sencillamente, maravillosa. Cierto.
      Gracias por tus felicitaciones. Ojalá el próximo año podamos vivirlo en directo.
      Besazos.

  3. Arturo Navarro

    La primera vez que la escuche fue en la preseleccion portuguesa. Se me saltaron las lagrimas.Me emociono profundamete, me llego al alma y me rompio el corazon. Su interpretacion es sublime. Cuando fue elegida como representante de Portugal, paso a ser mi favorita absoluta. Ni Italia, ni Bulgaria, ni Belgica ni Francia, ninguna le hacia la mas minima de las sombras a esta gran obra. Y si, finalmente gano. Que gran alegria me lleve, como pocas veces. Por fin, lo que parecia imposible para Portugal ha sucedido, ha ganado , y con una obra maestra que de inmediato se puede decir sin equivocarnos que es ya un clasico eurovisivo. Eurovision tambien gana con esta victoria, en calidad musical, en la esencia , en la sencillez que no necesita de abalorios para enmascarar la falta de talento. En fin, Salvador da paso a una nueva era musical en el ESC donde la prime la calidad. Mi sueño ahora seria poder estar en Lisboa en 2018, pero no es seguro que eso pueda ser. Lo intentare con todas mis fuerzas. Como fan del ESC, mi sueño seria ver uno en directo y como la delegacion de mi pais hace todo lo posible porque eso no suceda aqui, me gustaria poder hacerlo en casa de mis vecinos. Un saludo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar