Sentidos dobles (o triples) | Lo que queda del día | Jesús de Asumendi

Sentidos dobles (o triples)

¡Hola, amiguit@s!

¡Ay, el castellano! Nuestro rico, vasto y singular idioma…

¡Ay, los españoles! Siempre haciendo leña del árbol caído.

No hay nada como mezclar ambas cosas para que dé como resultado la creación de frases o de historias hilarantes. Necesitamos reírnos, sin duda. No porque la situación en el país sea de auténtica debacle y nos arrastre con la fuerza de una ola en resaca, no. Sino porque la risa, junto con el fornicio, es de las cosas más saludables que existen.

Bueno, las dos cosas juntas ya deben ser de morir de éxtasis (por cierto, que muerte tan fantástica, debe ser de las que no te enteras…).

Pero a ver quién es el chulito a quien le da por soltar una carcajada en un momento tan crucial. ¡Pa que se moleste el – o la- que tienes debajo! O encima…

Así que, mejor separar. Cada cosa a su tiempo. ¿Toca risa? Pues vamos a reírnos a carcajadas.

¿Toca lo otro? Pues que toque, que toque..

 

Y es que yo, con una tablet en la mano me río mucho. Porque descubro frases e historietas que circulan por las redes y que son producto de gente con una imaginación desbordante.

Pero claro, ¿quién es el guapo que se atreve a echar un vistazo por las redes sociales mientras está dándole que te pego? Lo dicho: separar. Primero una cosa. Y luego la otra si se puede.

 

En mis largos paseos por las redes y con el fin de informaros de las novedades aparecidas, he descubierto algunas cositas que me gustaría compartir con vosotros. Aunque hayáis sido algunos de vosotros los que habéis tenido a bien hacer que las descubriera. Con lo cual, os pido disculpas por si vais a volver a leer cosas que ya no os van a hacer ni puñetera gracia. Aunque a mí, continúan pareciéndome ingeniosas.

 

Hay algunas frases que -bajo mi punto de vista- son dignas de aparecer en cualquier recopilatorio o antología del ingenio. Y ya no hablemos de las imágenes ni de los vídeos. Como muestra, ahí tenéis la foto que ilustra esta entrada de hoy. Adecuada para estos días de celebraciones. ¿De dónde la he sacado? Pues de las redes. ¡Me encanta! Imaginación desbordante. ¿No os parece?

 

A ver qué opináis…

– “Las mujeres no son histéricas, son históricas. Se acuerdan de todo”

– “Existen algunas mujeres tan complicadas, que cuando se les aparece el príncipe azul no era ese el tono de azul que querían”.

– “No te deseo mal alguno, pero ojalá que cuando te pintes las uñas te empiece a picar el culo”.

– “Hay dos tipos de personas: los que son la hostia y los que se la merecen”.

– “Ayer fui al banco a hacer una transferencia y me preguntaron por el IBAN. Les dije que estaba fuera, guardando la moto”.

– “Una cosita: cuando os dicen: “eres guapa, no. Lo siguiente…”. Lo siguiente en el diccionario es GUARRA. Así que, ojito”.

 

–  “Buenos días. Somos los testigos de Jehová.

– ¿Jehoví?

– ¡Jehová!

– ¡Cada día yo te quiero más, Jehoví, Jehoví, Jehoví, Jehová!”.

 

Y como estas, infinidad más. Pero hay que dosificar.

 

Mi amiga Marta Vergel, que tiene un humor bárbaro, me envió hace un par de años los siguientes diálogos que también circulan por la red. Son pura imaginación. Ahí van…

 

– “Hija, deja de ligar con el panadero, que podría ser tu padre.

– ¡Mama, me da igual que sea mayor que yo!.

– Hija, no me has entendido…”.

 

– “Cariño, hoy que vamos con el tiempo justo, lo mejor va a ser una comida rápida.

– ¿Qué te apetece, Paco? ¿Pizza?

– No me has entendido…”.

 

– “Hija, por Dios, llegas tarde y encima vienes acalorada y sudorosa.

– Es que vengo follada, mamá.

– Ya veo. Apuras el tiempo y luego vienes con prisas.

– Mamá, no me has entendido…”.

 

– “Estás más delgada, ¿no?

– Bueno, es que el negro me adelgaza.

– ¡Pero si vas de rojo!.

– No me has entendido…”.

 

– “A mí se me conquista por una buena comida.

– ¡Pues hoy te he hecho los macarrones que tanto te gustan!

– No me has entendido…”.

 

– “He denunciado al dentista por ponerme el aparato en la boca.

– Mujer, si te lo ha puesto es porque lo necesitabas.

– No me has entendido…”.

 

– “Tu mujer me ha pedido que le ayudara con la estantería de IKEA y terminé montándola.

– Gracias. Es que no se le da nada bien el bricolaje.

– No me has entendido…”

 

– “Siempre que quiero echar un polvo con mi mujer me dice que le duele la cabeza.

– A mí nunca me lo dice.

– Pero tú no estás casado.

– No me has entendido…”.

 

– “¿Vas a la entrevista también? Ni te molestes. Tengo tres carreras y hablo cinco idiomas.

– Ya, ya.  Y yo me lo trago…

– ¡Oye, que es verdad!.

– No me has entendido…”.

 

– “Mi mujer se metió ayer una piña y hemos tenido que pasar la noche en urgencias.

– ¿Con el coche? ¿Pero está bien…?

– No me has entendido…”.

 

¿No os parecen brutales? Qué buenos son los dobles sentidos…

 

Yo, un día que tenía una reunión de trabajo y me encontraba a morir debido a una gripe espantosa, después de sonarme los mocos y dado que todo el mundo me miró, les dije como para justificarme: “¡Tengo un trancazo! Bueno, y encima esta gripe…”. Algunos hasta me entendieron…

A mí me privan los dobles sentidos, tipo “no tengo prisa ni quien me la meta”, como diría mi amiga May Torres.

 

Y voy a terminaros esta entrada de hoy con unas cartas muy ingeniosas que me ha enviado por Whatsapp mi hermana Rosa. A mí me han encantado y espero que a vosotros -aunque las conozcáis- también. Dicen así…

 

“Queridos padres:

Me he ido a vivir con mi novia. Sí, ya sé que sólo tengo catorce años pero estoy perdidamente enamorado de ella.

No os la he presentado porque ya sé los prejuicios que tenéis con las strippers tatuadas. Pero os equivocáis.

Aunque sea veintiún años mayor que yo, me ama. Y me ha ofrecido su caravana en el camping de “Castefa” para que viva con ella y con el bebé que está en camino.

No se trata únicamente de sexo salvaje. Queremos daros muchos nietos, ahora que aun su SIDA no está muy avanzado.

La Vane se merece eso y mucho más, que lo ha pasado muy mal para dejar la prostitución.

Ella me ha abierto los ojos y ahora sé que la marihuana no es mala. De hecho, vamos a plantar para poder venderla a los yonquis del camping a cambio de cocaína y anfetas.

Espero poder visitaros algún día con vuestros nietos.

Vuestro hijo que os quiere,

Chencho.

 

P.D. Es todo mentira. Estoy en casa de la abuela. Sólo quería haceros ver que tener un hijo que haya suspendido seis asignaturas de la ESO no es -ni de lejos- lo pero que os puede pasar. Ya me diréis cuándo será seguro para mi persona volver a casa”.

 

La respuesta del padre no se hizo esperar…

“Hijo mío:

Estoy tan disgustado que en un arrebato de locura te he quemado la Play Station y me he cagado sobre tu ropa de marca.

Además, he distribuido a todos tus contactos en Tuenti fotos tuyas en bolas. Y también he hecho correr el bulo de que eres gay.

 

P.D. Es todo mentira.

Sólo he querido hacerte ver que hay cosas mucho peores que la hostia que te voy a meter cuando llegues a casa”.

 

¡Maravillosa!

Feliz Halloween, amiguit@s. Y hasta la semana que viene.

13 Comentarios

  1. Dompy

    Pues ahora no me sale ninguna… de las típicas por lo menos. Besote a desde los Cárpatos!!

  2. Jajaja. Me ha hecho sonreír un buen rato. Cuanto ingenio suelto por ahi. Buena entrada!!

  3. Maria Antonia

    Jajajajajajajajaja, que buenisimo !! Siempre me haces reir, pero hoy lo he tenido que leer a trozos, las lagrimas no me dejaban ver, eres la leche y tu hermana igual ! Besos de restayu 😉

  4. Me encantaaaaaa! Pedazo de post!

  5. Cristina Alises

    La risa siempre es buena, contigo aún más. Y la foto del post, cojonuda! Besos!!

  6. marta

    Tenemos miles y algunos inolvidables, verdad cariño!!! Recuerdas aquel q te conté q me dijo un rollo q tuve?
    Él- q haces, reina?
    Yo- aquí en el Súper hiperventilando q está a tope.
    Él -eso te haría yo, ventilarte en el hiper!!!
    Era un gilipollas pero se ganó con ésta dos semanas de indulgencia plenaria

  7. El De Asumendi ese
    El De Asumendi ese

    Jajaja. ¡Ese me encanta!
    Y lo que se perdió… Por gilipollas.

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