Viajar a Australia y Nueva Zelanda - I | Lo que queda del dia
Viajar a Australia y Nuevazelanda

Viajar a Australia y Nueva Zelanda (En tierra extraña) – Parte I

¡Hola, amiguit@s!

 

Cuando el 30 de Abril del 2014 abandoné mi trabajo para siempre jamás (como muchos de vosotros ya sabéis) no imaginaba que cuarenta y dos días después iba a estar cumpliendo uno de mis sueños: viajar a Australia y a Nueva Zelanda.

Yo tengo un amigo británico que lleva años viviendo en Auckland. Cumplimos años los dos a finales de mayo así que, cuando le felicité por whatsapp, aproveché para contarle mi drástica decisión de haber dejado el curro que me había estado dando de comer los últimos veintidós años. Mi amigo, que se llama Ed, me dijo que iba a ir de vacaciones casi un mes a Australiia y que por qué no le acompañaba.

– “¿A Australia? Claro, aquí al lado, ¿no?”, dije yo sorprendido, pero sin darle importancia.

– “Bueno, ahora tienes tiempo y dinero. Creo que es el momento adecuado. ¿No te parece? Además, cuando yo vuelva a casa te vienes conmigo y así pasas un par de semanas en Nueva Zelanda también”, contestó él con argumentos lo suficientemente válidos como para que yo no me lo pensara dos veces.

Y no me lo pensé dos veces…

Cuando terminó nuestra conversación me puse manos a la obra con billetes así como el visado y el 11 de junio estaba volando a Sidney, vía Singapur con una pequeña escala en Londres.

Antes de irme (tampoco tuve demasiados días para mentalizarme, apenas dos semanas), decidí que semejante periplo tenía que ser compartido con la gente que yo quería. Y yo, en eso del querer, soy muy Nati Abascal: “Quiero a todo el mundo”. Así que, pensé que el Whatsapp me iba a volver un poco loco y decidí utilizar mi perfil en Facebook para contar mis aventuras y desventuras del que iba a ser y ha sido -hasta ahora- el viaje de mi vida, con el fín de que llegara al mayor número de gente posible. Nunca hasta ese momento había tirado del Facebook salvo para ver la ingente cantidad de fotos mías que mis amigos colgaban de nuestros viajes por Europa siguiendo Eurovision. Y nunca he sido muy amigo de las redes sociales. Ahora lo soy, sí. Porque me han servido para conoceros a muchos de vosotros y para que muchos de vosotros conozcáis este santo blog.

Por cierto, no lo he hecho en todo este tiempo y ya va siendo hora. Tengo que darle las gracias a Juan Moyano Ecénarro por haberme metido en este tinglado del blog. Él se convirtió en seguidor de mis crónicas australianas y cuando volví a España me metió el gusanillo de esta aventura que está siendo “LO QUE QUEDA DEL DÍA”. Desde aquí, Juan, muchas gracias por darme la confianza que nunca tuve para estos menesteres.

A ver, últimamente estoy de un agradecido y de un tierno que no me reconozco. ¿Estaré viviendo algo intensamente? ¡Ay, qué pesaditos sois! ¡Que NO hablo de mi vida privada, hombre!.

 

Bueno, pues precisamente son esas crónicas australianas las que os voy a mostrar hoy. Ya os dije en una entrada anterior que iba a hacer un recopilatorio. Y ha llegado el momento. Intentaré que sean cronológicas y las más divertidas. Me he tomado la licencia de hacer algunas correcciones, pero para eso son mías. ¡Qué coño!

 

Eso sí. Todas las fotos que voy a publicar están hechas por mí. No tiene mucho mérito, la verdad. En Australia, enfoques donde enfoques siempre te sale una foto digna.

Bueeeeno, vaaaaale. Y que lo mismo valgo pa un roto que pa un descosido. ¡Hombre ya!

¡Disfrutadlas!

 

“18 de junio del 2014

Hola, amiguit@s.

Pues hoy comienza mi periplo por este país. En una hora nos acoplamos en la auto caravana para seis personas, con baño alicatado hasta el techo, tres camas dobles y saloncito de todo trote. Y a recorrer Australia. Desde Sidney hasta Alice Springs. Nada, unos tres mil kilómetros. Los de la agencia de alquiler de auto caravanas nos han dado de plazo para llegar hasta el martes que viene, y hoy es miércoles.

Bueno, yo no conduzco y somos únicamente dos personas: Ed y yo. Me dedicaré a ir de cama en cama, como Silvia Kristel en “Emmanuelle 2. La antivirgen”. Espero que como tarea no me toque la limpieza y el cuidado del recinto ferial. O amenazo con sacarme la licencia de conducir.

Os mantendré informados, lo prometo”.

 

“22 de junio del 2014

Hola, amiguit@s!

Tras recorrer los setecientos kilómetros de la jornada de hoy para poder llegar a Ulluru,  estoy haciendo lo que más me apetecía: desplegar una de las sillas de la auto caravana y prepararme una rica taza de Nescafé. En realidad, siendo como soy, con qué poquito me conformo…

El viaje sin contratiempos, afortunadamente. Porque ya los tuve antes de ayer.

Os cuento:

Quince kilómetros antes de llegar a un lugar llamado Euston, oigo rezongar a Ed. Le pregunto que a qué es debido y me dice que entramos en un estado diferente al que estamos (hay seis estados y dos territorios que conforman el país, he creído entender) y que tenemos que deshacernos, por orden gubernamental, de la fruta que llevemos en el vehículo.

– “Excuse meeeeeee???

Si, por las plagas y los insectos, me dice Ed.

– ¿Y si escondemos las bananas digamos en…? ¿Dónde has dicho que las tiremos?

Y mientras me deshago de mis ocho manzanas, seis bananas (tamaño batusi) y tres peras, noto que se me escapa una lagrimita.

Nunca tomo fruta pero me jode tanto tirar comida…

¡Bueno, pues no nos para ni Dios!

Seguimos ruta y a los cincuenta kilómetros, parón obligatorio. Se nos sube a la auto caravana una camionero con cola de caballo, horrenda y con las caderas tan anchas como de haber parido a la tribu de los Brady completa.

Todo en orden, dice.

Y me sale el barrio bajero que llevo dentro: ¡y tan en orden! Como que ya me he deshecho de diecisiete piezas.

Y me sonríe la tía y se pira.

Dios le otorgue con cuarenta y siete partos más por hacer tan bien su trabajo.

Hasta ahora, queridos. Voy a cocinar para la cena. El no conducir es lo que tiene…”.

(Continuará…)

12 Comentarios

  1. Juan Moyano

    Por alusiones Jesús… Durante esas crónicas australianas (que no marcianas) me encontraba dando clase en una de las diferentes escuelas que voy trasmitiendo conocimiento. Esperando que llegaran los alumnos me puse a leer “er feisbuk”, viendo una de tus crónicas no pude dejar de reir. Los alumnos -todo cotillas- preguntaron que ocurría así que se lo lei previa una introducción de quién eres. Fué un exitazo, así que, por aclamación estudiantil me puse en contacto contigo y te engañé para que te embarcaras a escribir en un blog.

    Cómo ya hemos hablado más de una vez, me alegro un montón que compartas tu vida con el pueblo 😉

    Un abrazo

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Así que, era esa la historia, ¿eh? Sea como sea, te doy las gracias. A ti y a tus alumnos aunque a ti más, claro.
      La verdad es que estoy encantado con el blog. No me creía capaz y, ya ves, casi llevo diez meses disfrutando. Y, lo que es mas importante, haciendo disfrutar a un grupo de gente.
      Y eso no tiene precio…
      Un abrazo enorme.

  2. Cristina Alises

    Y yo que me alegro de que empezaras el blog!! Así no te echo tanto de menos ni en los galleys (compartimos pocos, pero te amé desde el primero) ni en el apalabrados. Besos!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Es cierto, Cristina. Viajamos muy poco juntos pero fue suficiente como para amarnos mutuamente.
      Y me alegro.
      Besazos mil.

  3. Maria Antonia

    Que emocionante ! Pedazo de viaje y seguro que muchas aventuras, menudo eres tú, ya con esa palacete-caravana que os buscasteis y la visita de la camionera multipara empiezo a reirme osea que espero impaciente el resto de « entregas » muchos besitos guapo….. mucho amor !! 😉

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      La verdad es que fue un pedazo de viaje en todos los sentidos. Por vivencias, por duración, por precio, por todo. Pero nunca me arrepentiré de haberlo hecho.
      Aún quedan crónicas. Tendréis Australia y Nueva Zelanda para unos días.
      Besazos mil, María Antonia

  4. Ana

    Enhorabuena por embarcarte en este mundillo de las redes sociales, así podemos disfrutar de tus relatos.
    A seguir así que me haces pasar muy buenos ratos sacándome unas sonrisas y alguna que otra carcajada
    Eres mi droga de lunes y jueves.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Muchísimas gracias, Ana. El placer de las redes sociales ahora es mio, gracias a todos vosotros.
      Me encanta que me digáis que sonreís. Eso es un tremendo piropazo para mí.
      Mejor así, lunes y jueves. Las sobredosis nunca fueron buenas.
      Besazos!

  5. Luis

    Deseando que llegue el siguiente post de tu viaje a Australia, como tuvo que ser ese viaje en caravana, divertidísimo. La verdad que eres un tío excepcional y con el que me lo paso pipa porque podemos hablar cosas que la gente de mi edad ni conoce! Un beso

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Pues si, Luis. Fue un viaje verdaderamente inolvidable. Y por eso me alegro de haber escrito en su día sobre él, porque tengo la misma memoria que un mosquito.
      Y respecto a lo de la edad, ¿qué me vas a contar? Si algunas veces hablo de cosas que gente de mi generación desconoce.
      Así que, ¡nosotros a lo nuestro!
      Besazos.

  6. Ana Sáez

    Por estas cronicas te conoci. Las compartia Arturo (tu Altu) y empece a aficionarme a tus escritos y ahora……deseando q mi movil me avise d una nueva entrada tuya. Un placer volver a leerlas!!! Besos mil!!!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Nunca podré darte las gracias lo suficiente. Pero sí podremos tomarnos unas sidrinas juntos. Eso sí, ¿eh?
      Me encanta que tu movil me sea fiel.
      El placer es mío.
      Besazos.

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