Viajar a Australia y Nueva Zelanda - II | Lo que queda del dia

Viajar a Australia y Nueva Zelanda (En tierra extraña) – Parte II

“24 de Junio de 2014

Cuando vas de copiloto, como ha sido mi caso, necesitas hacer algo con tu tiempo porque los segundos se hacen interminables. Sobre todo, en estas carreteras australiacas (mezcla de Nicole Kidman y Conchita Wurst).

Es que Ed, para el temita de la conducción, es un poco Belinda: no habla. Mudo, oye.

Y si duermes, mal. Si cantas, peor. Aquí el movil no me chuta. Así que, ¿qué hacer? Pues observar…

Y uno descubre que existe una interminable gama de verdes a ambos lados de la carretera. ¡Qué bonito!

Y se va inventando figuras en las nubes. Yo, he llegado a ver a una rana y a una señora muy gorda dando de mamar a su bebé. ¡Qué tierno!

Y llega a la conclusión de que, tanto los atardeceres como los amaneceres de por aquí no tienen nada que ver con los nuestros, aunque compartamos el sol. ¡Qué poético!

Y cae en la cuenta (nunca mejor dicho) de que cuatrocientas líneas discontinuas blancas de la carretera equivalen a cinco kilómetros. ¡Qué curioso! (Aunque tuve que dejar de contar porque me causaba un efecto parecido al de las ovejas. O sea, somnolencia. ¡¡¡Mal!!!).

Y siente, por el rabillo del ojo, cómo quien conduce se toca la cara un múltiples ocasiones. Ora un pómulo, ora la nariz, ora mejor la boca, ora la calva,… En total, siete veces por minuto. Esto es, cuatrocientas veinte veces por hora. Esto es, dos mil cien veces por cada cinco horas de conducción. ¡Qué nervios! I just can’t believe it!!!

Y me pregunto: ¿un poquito de crema hidratante de Mary Kay en las yemas de los dedos para matar dos pájaros de un tiro, sería mala idea? ¿O es un tic que el pobre mío no puede evitar?

Así que, en una de nuestras múltiples paradas en medio de la nada, decido preguntarle, por hablar de algo: “Ed, ¿eres consciente de lo mucho que te tocas la cara cuando conduces? Siete veces por minuto. Lo cual hace dos mil cien veces en tus cinco horas de conducción”.

Ed me mira como lo hacen las vacas cuando están pastando y pasa un tren muy cerca de ellas. Afortunadamente, a diferencia de las vacas, el rabo no lo mueve. ¡Menos mal! Porque yo, por las mañanas, no tengo cuerpo pa ná…

En vista del interés que le suscita mi conversación y aún a pesar de que me sigue mirando como las vacas, me levanto con cuidadito y decido salir de la caravana para fumarme un pitillo de esos que tengo de estraperlo (ESTRAPERLO, ¡qué palabra tan horrenda!) no sin antes decirle a Ed -con el fin de distraer un poquito el tema-: “I love you to you”, que es algo que le oí hace años a Barbara Rey en la tele y me pareció muy efectivo a la par que conciliador.

Pero antes de cerrar la puerta de la caravana, le escucho decir claramente: “Fuck off”, pero de muy buen rollo. Y me digo pa mis adentros: “mira tú, qué majo”.

Hay que ver lo que hace el roce, amiguit@s”.

 

“25 de junio de 2014

Hoy he descubierto que las diferencias idiomáticas son abismales. Ya veis..

Estaba yo en una tienduca de por aquí, probándome una camisa la mar de mona y un poquito estampada que había visto en el escaparate, cuando Ed -a quien ir de compras le entretiene, entre cero y diez, aproximadamente menos veinticuatro- me llama para no sé qué. Justo en el momento en el que me estoy mirando al espejo y descubriendo que la camisa estampada no me termina… (Un claro homenaje a mi amiguita Patricia Martínez Macho).

Y no me termina porque me veo igual igual que Chiquito de la Calzada (quien es súper fan del tejido estampado).

Así que, aprovecho la llamada de Ed para salir del probador de espaldas, y con la camisa aún puesta, mientras le voy diciendo: “¡no puedorrrr,  no puedorrrr! I can’t the more an hour!”.

Y otra vez carita, oye. Qué gama de rostros tiene el jodío por culo.

Entonces me doy cuenta de que el humor de Chiquito es muy nuestro y, desde luego, para nada exportable…

Más tarde, durante la comida, le he dicho que quizá me bañaría en la piscina del hotel. Un poco por hablar de algo y hacerme el chulito, porque hace un frío que te cagas.

Como ya me va conociendo, me ha dicho: “All talk, no trousers”.

Vamos, lo que me ha costado enseñarle que en español eso se dice” “mucho lalala y luego lilili”, que es bastante más divertido y, definitivamente, mucho más definitorio.

¡Pues nada, que no le entra!

Desisto…”.

 

“27 de Junio de 2014

He decidido preparar yo los bocadillos para así no tener que fregar los cacharros. Al no tener ya la auto caravana, nos repartimos las tareas. Y a mí, fregar en el diminuto lavabo del baño de nuestra habitación de motel, me horroriza.

Y le pregunto a Ed, en puritito castellano: “¿Te pongo aceite de oliva en el bocadillo?”.

¡Y me contesta! ¡Me entiende! Y me dice, mientras me toca la nuca: “Un pouquito, po favoar”.

Y deduzco que el castellano, además de amariconar a los anglo parlantes, les hace más dóciles. Quizá por su inseguridad.

Yo arqueo mi ceja y con toda la naturalidad del mundo, en un tono tranquilo y sosegado, le digo: “Estando la tía Juliana cazando ranas para almorzar, ¡tía cochina! ¡tía marrana! ¡tía gamberra! Que con el chichi te ganas las perras”. Y reconozco que he abusado un poco del modo Nati Mistral…

Y él me mira como no me ha mirado ninguno de estos días y me dice: “Oh! You’re so nice!”.

Definitivamente, les amaricona…”

 

(Continuará…)

Nota del autor: La foto que ilustra la entrada de hoy fue hecha por mí en el Tarawera Lake

10 Comentarios

  1. Dompy

    Jajaj! Me estoy imaginando tu cara de: “voy a sonreír por no cargarme en tu p……”. Yo quiero que llegue el momento en el que te subes al capó de la caravana con vestido de lentejuela, casquete, capa y boa, y cantas por el desierto.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      José, ya sabes que yo mis intimidades las cuento únicamente en la intimidad.
      Y vestirme de lentejuelas, capa, casquete y boa es de lo más íntimo. ¿O no…?
      ¡Ay, no sé!
      Ya te contaré algo…
      Besazo

  2. Cristina Alises

    Tengo a los viajeros de cercanías asustados con tanta carcajada! Que buena manera de enfrentarse a un Cadiz, gracias Jesús. I love you to you!! Mil besos

  3. Maria Antonia

    Que divertido contar las rayas de la carretera ! Jajajajajajaja, que bueno Jesus, lo que no se te ocurra a ti …. el momento Nati Mistral genial, completamente genial, me parrrrto toa !! Deseando que llegue el lunes para saber mas, besazos y cariñitos 🙂

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Para que veas lo que hace el aburrimiento. O la compañía poco adecuada.
      Es que a mí Nati me tira mucho, de verdad. Está siempre en alto drama. Y eso fascina.
      Besazos.

  4. Ana

    Genial el modo Nati Mistral, jajaja jajaja que risas imaginándote al recitar.
    “Estando la tía Juliana..,,”.
    Buenísimo.

  5. Luis

    Te estoy imaginando cantando por Nati Mistral con la ceja arqueada y me descojono!!

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