Viajar a Australia y Nueva Zelanda - II | Lo que queda del dia

Viajar a Australia y Nueva Zelanda (En tierra extraña) – Parte III

“25 de Junio de 2014

Ya hemos llegado a Alice Springs. Ayer tuvimos que devolver la auto caravana después de siete días de carreteras, ciudades inhóspitas (casi fantasmas), mal comer, peor dormir,… En fin, ¿qué os puedo decir?

Si tuviera que describir este periplo de una semana en tan solo tres palabras, estas serían: CARÍSIMO, AGOTADOR y EXCITANTE. Y no por ese orden de importancia porque, afortunadamente, para mí es el inverso.
Del CARÍSIMO ya me repondré. Del AGOTADOR ya me he repuesto entre ayer y hoy. Y del EXCITANTE, aún no puedo -ni quiero- reponerme.

Haber tenido la oportunidad de visitar un lugar como el de la foto, llamado ULURÚ (Ayers Rock para los anglo parlantes) es una sensación absolutamente indescriptible.
Es la naturaleza en su máximo esplendor de belleza. Siento mucho que mi cámara no haya podido captar toda la majestuosidad de semejante lugar, pero mi objetivo no da para tanto…
Perdonad.

Disfrutar del olor, del color y del sonido del viento, han hecho que este lugar se convierta en inolvidable. Es uno de esos lugares que se quedan grabados de manera permanente en lo más recóndito de tu memoria.

No puedo dejar de mencionar KATA TJUTA, también conocido como The Olgas. (¡Qué fuerte!  ¿En qué Olgas estarían pensando cuando las bautizaron así?
KATA TJUTA es un conjunto de tres impresionantes montañas a unos 25km. de ULURÚ.

Bueno, queridos. Disculpadme si no he sido nada divertido con este relato pero ya tengo unos cuantos preparados de esos que os gustan. Es que con esto quería cerrar una etapa que ya ha pasado.

A partir de este momento, se abre la veda para risas y críticas variadas que, en el fondo, sé que es lo que os pone. ¿O no?”.

“27 de junio de 2014

¡Hola de nuevo, amiguit@s!

Hoy he visitado un descampado lleno de matojos y de árboles secos.
¿Sabéis qué puede ser? A la una,… a las dos,… ¡y a las tres!
Efectivamente. ¡Acierto! Es el archiconocido y caudaloso Todd River. O sea, un río.

Que sí, que sí, pero, ¿ande cojones está el agua? Si no tiene ni gota. Porque digo yo que para ser río…
Además, no soporto que nos contradigan y si en España decimos: “Cuando el río suena, agua lleva”, ¿a qué santo contradecir tan certera afirmación?
¡Ah! ¿Que este no lleva agua? Pues será por eso que no suena, claro.
Y digo yo: si no lleva agua, ¿qué coño de río es? ¿Por qué dar tanta importancia a algo que no la tiene? Porque -no es por nada- el archiconocido Todd River le da nombre a la mayor taberna que existe por esos lares, a una calle principal y, posiblemente, a algún albergue. Aunque he preferido no preguntar, por siaca…

Pero yo sigo sin ver el agua por ningún lado, salvo dentro de esa botellita que lleva Ed a cualquier lugar donde vamos, por si sufre un ataque de sed repentino.
(De la dichosa botellita hablamos en otro momento porque tiene solera. Como los buenos vinos…)

En definitiva, que no hay agua. ¡Que no la hay!

Entonces yo, en mi afán de saber, pregunto a Jackson, un lugareño de Alice Springs que hemos conocido (¡más mono!) y que nos acompaña hoy en esta “interesantísima” excursión y me responde que se llena una vez al año. Y yo le digo que para llenar eso deben tener lluvias torrenciales y también pregunto si aparece Noé durante semejante acontecimiento acuático.
Y Jackson me contesta que depende…
Y ahí lo dejo.
Vamos, que no se llena ni con cisterna.

Así que le cuento que en Madrid, cuando llueve mucho, además del Manzanares tenemos el Bravo Murillo River, que es súper largo y caudaloso. Y que, dependiendo de lo mucho que jarree, también tenemos el Goya River y el Alcalá River. Y todos ellos llenos de tiendas y edificios la mar de bonitos.

¡Pa chulas, yo!

Eso sí, nueva gama de rostros. Y esta vez, australianos…”.
“28 de junio de 2014

Hoy hemos visitado dos grandes Gaps, el de la Emily, el primero y el de la Jessie, el segundo.
¡Joder con la Jessie! Qué sol tan brillante y qué frío tan espantoso.
Y aun así, como somos cretinos, hemos comido donde más frío hacia.
Yo he preparado unos bocadillos de tuna fish in oliva oil with tomato and cucumber que no se los ata Dios a la faja. ¡Pestaculares, oiga!

Tras semejante manjar, paseito entre los Gaps para hacer la digestión. ¿Y qué se me ocurre? Pues un poquito de escalada, tan ricamente.

Aún no he digerido el bocata. ¿Seré gilipollas? ¡Pero si yo no escalo!
Eso sí, escalando pero con pitillo. Creo que Jackson ha flipao.
Por cierto, nos hemos tenido que ir sin él aunque nos ha encontrado después. ¡Como tardaba tanto…! Nada menos que setenta y cinco minutitos de espera. Y cuando ha llegado al primer Gap, el de la Emily, I have sang the forties to him. Vamos, que le he cantado las cuarenta.

La bajada tras la escalada, ha sido aún peor. ¡Y de nuevo con pitillo! Definitivamente, la escalada no es lo mío…

De allí nos hemos ido paseando a la primera estación telegráfica que existió en la region central de Australia, hace ciento y pico años.
Muy bonita y muy interesante, pero no tengo documento gráfico porque se me ha acabado la batería de la cámara.

Allí me han enseñado mi nombre en Morse. Cuando el viejuco me ha preguntado como me llamaba y le he dicho que Jesús (Yísos para los de allí), he descubierto una nueva carita australiana que desconocía. Se lo he vuelto a decir, y otra carita. Se lo he deletreado, y sorpresa extrema.

Le he tenido que decir que Jesús está en todas partes, pero que principalmente en España y en Sudamérica es más necesario. Y que ahora estaba de tournée en Australia de visita extra oficial.

Creo que el viejuco aún está pensando si me he quedado con él o ha imaginado toda la historia.
En fin…

Bueno, yo ya me he olvidado de mi nombre en Morse. Y que pa qué lo quiero, ¿no?

Y de vuelta al hotel para descansar un poco.

Y después del descanso…”

(Continuará…)

Nota del autor: foto hecha por mi en ULURÚ (Ayers Rock) ¡De impresión!

6 Comentarios

  1. Cristina Alises

    Ay, Yisus, Yisus!! Besos!

  2. Maria Antonia

    Osea que « escalada con pitillo » todo un deportista tú ! Jajajaja, pero que interesante ir descubiendo cosas y gentes distintas de las habituales, toda una odisea, con sus rios sin agua incluidos, envidia sana me da, pero envidia al fin y al cabo 😉 a esperar la siguiente epopeya y mientras besitos mil guapo !

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Maria Antonia, soy el tío menos deportista del mundo. ¡Menos mal que tengo buena genética! Bueno, creo…
      Cierto, sí. Fue un viaje espectacular en todos los sentidos. De esos que, lamentablemente, se hacen una sola vez en la vida. Cuando se es pobre, digo…
      El jueves, más. Aún quedan unas pocas.
      Besazos. Tantos como los tuyos pero multiplicados por cien. ¡Ea!

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