Vivien, la Scarlett Británica | Lo que queda del dia

Vivien, La Scarlett Británica

¡Hola, amiguit@s!

Siguiendo con mi estela de bellas y bellitas del celuloide, iniciada el pasado año con Bette Davis y estancada de momento con Ava Gardner, y dado que os prometí hace tiempo publicar -al menos una vez al mes- en esta sección, hoy me he decidido por la actriz que protagonizó mi película favorita de todos los tiempos: “Lo que el viento se llevó”. Y no, no voy a continuar con el chascarrillo español de la época porque a mí, cuando veo esta JOYA (con mayúsculas) del cine, no se me cansa ni el culo ni nada de nada.

Hay actrices cuyas carreras quedan para siempre marcadas por alguno de los personajes interpretados por ellas en algún momento de sus vidas, tal es el caso de Liza Minnelli en “Cabaret”.
Pero si hay alguna actriz ejemplar para este caso, esa es Vivien Leigh y su Scarlett O’Hara de “Lo que el viento se llevó”. Únicamente por este fantástico papel, codiciado por todas las actrices y mega estrellas de la época, Doña Vivien ya merece un lugar destacado en la historia del séptimo arte y en esta colección de mini biografías de mis actrices favoritas.

Vivian Mary Hartley vino al mundo en Darjeeling (India) el 5 de noviembre de 1913.

Pertenecía a una familia acomodada asentada en la India. De padre actor (Ernest Hartley), Vivian -quien recibió una esmerada educación- hizo su debut en los escenarios a la temprana edad de tres años y cuatro meses, recitando un poema para un grupo de amigos de su madre, aficionados al teatro. Fue esta, precisamente, quien desde pequeñita le introdujo a Vivian la literatura en las venas, con autores como Rudyard Kipling, Lewis Carroll o Hans Christian Andersen.

Con el fin de seguir recibiendo una exquisita educación, cuando aún no había cumplido los siete años, su madre la envió sola a un colegio de monjas en Roehampton (Inglaterra), el convento del Sagrado Corazón.

Allí la prepararían para ser una dama de la alta sociedad: modales, francés, italiano e inglés culto con buen acento de Oxford.

En ese colegio coincidió con la persona a quien ella confesaría por vez primera sus deseos de convertirse en actriz. Esta persona, precisamente, resultó ser otra actriz: Maureen O’Sullivan (intérprete de la Jane de

Tarzán en las películas de Johnny Weissmüller y madre de la también actriz Mia Farrow).

Pero fueron sus propios padres con sus influencias quienes consiguieron que la bella Vivian ingresara en la Real Escuela de Arte Dramático de Londres, la prestigiosa RADA.

Y antes de licenciarse, y con tan sólo diecinueve años, tuvo tiempo de contraer matrimonio con Leigh Holman.

Al terminar sus estudios dio a luz a su hija Suzanne y pronto se vio abrumada por la aburrida vida doméstica.

Fue ya en esta época cuando dio muestras de un acusado trastorno bipolar nunca asumido por ella.

Vivian ya había comenzado a trabajar tanto en teatro como en cine y es su agente quien decide cambiar su nombre artístico, modificando la A de su nombre por una E y otrogándole el nombre del marido como apellido. Y así fragua ella su leyenda, como Vivien Leigh.

Es tras asistir a una representación teatral en Londres en la que Vivien queda prendada del protagonista. Tras hacerle una corta visita en su camerino y darle un simple pero descarado beso en el cuello, este sencillo acto sería el detonante para que tanto ella como él abandonasen a sus respectivos cónyuges y a sus hijos.

El receptor de tan efectivo beso en el cuello no fue ni mas ni menos que el gran Laurence Olivier.

Una historia tan escandalosa como duradera…

Fue en un viaje a Hollywood en el que acompañaba a su recién estrenado novio (aun tardaría un par de años en casarse con él) cuando el productor David O. Selznick se fijo en ella y en sus brillantes ojos verdes para interpretar el papel por el que seria y será recordada toda la vida: el de Scarlett O’Hara. La infructuosa búsqueda del megalómano productor ya se podía dar por finalizada.

Lo demás, forma parte de la historia.

El enorme éxito mundial de “la película de todas las películas” y su cosecha de premios de la Academia de Hollywood (uno de ellos como mejor actriz para ella), hicieron de Vivien Leigh una leyenda viva.

Nunca más volvió a tener en sus manos un papel semejante como el escrito por Margaret Mitchell.

Si bien es cierto que a ella le interesaba más su carrera en el teatro (con o sin su marido Laurence), aceptó interpretar el papel de Blanche Dubois en “Un tranvía llamado deseo”, en la versión para el cine de la obra teatral de Tennessee Williams.

Y lo bordó. Y se llevó su segundo Oscar a la mejor actriz, privilegio con el que muy pocas actrices cuentan.

Entre sus películas más famosas se encuentran: “Lady Hamilton”, una nueva versión de “Anna Karenina”, “El puente de Waterloo” o “La primavera romana de la Sra. Stone”, de nuevo basada en una pieza del Sr. Williams, en la que Vivien interpreta a una gran estrella que vive de sus recuerdos y que tiene la imperiosa necesidad de contratar “amantes ocasionales”. Ya me entendéis…

Algo que Vivien se dedicó a hacer en los últimos años de su vida porque pensaba que sus trastornos psicóticos desaparecería utilizando el sexo como terapia. ¡¡Como tonta!!

Tuvo que ser sustituida por Elizabeth Taylor en el rodaje de “La senda de los elefantes” porque sufrió otra de sus crisis. Aún así, tuvo tiempo de enamorarse perdidamente de su protagonista: el actor australiano Peter Finch, felizmente casado y con una hija.

Cuando Vivien vuelve a Hollywood le pide a su asistente que le consiga un apartamento nuevo con cuatro dormitorios: uno para ella, otro para Peter Finch, otro para su mujer y el cuarto para su hija.

¡Impresionante!

Aún así, con sus episodios neuróticos, siguió trabajando en teatro y en cine, cosechando más premios y dejando claro su enorme talento. Su última película, rodada en 1965, fue “El barco de los locos”.

Pero su trastorno bipolar de los veinte años ya se había convertido en una psicosis maniaco depresiva. Y cuando Vivien sufría alguna de sus crisis, se lanzaba como los gatos: atacaba a sus víctimas clavándoles sus uñas en el rostro (o donde podía…). Por este motivo, y tras varios incidentes, tuvo que ser tratada a base de electroshocks.

Cada vez trabajaba menos y su amor por el señor Olivier ya se estaba apagando. Era mutuo. Ambos contrajeron nuevas nupcias.

Pero su pasional historia duró hasta el final de Vivien por tuberculosis, el 7 de Julio de 1967, a la edad de cincuenta y tres años.

Cuando su nuevo marido descubrió su cadáver la mañana de ese fatídico día, a la primera persona a quien llamó fue a Laurence Olivier, quien posteriormente contaría en su autobiografía: “Permanecí a solas junto a ella pidiéndonos perdón por todo el daño que nos habíamos hecho”.

Por una vida tan intensa, tan triste, con un final tan amargo y, sobre todo, por ser Scarlett O’Hara, es por lo que hoy Vivien Leigh merece estar en mi rincón de bellas y bellitas.

Como siempre me gusta hacer, os dejo con algunas de las cosas dichas por esta gran actriz a lo largo de su vida. Espero que hayáis disfrutado con esta entrada (menos intensa que la del lunes) y disfrutéis con estas frases:

– “Espero tener una cosa que Scarlett O’Hara nunca tuvo: sentido del humor”.

– “Muy a menudo he tropezado contra muros de piedra. Me he levantado y he pasado sobre ellos”.

– “Yo no soy una estrella, soy una actriz. Ser estrella solamente, es igual a tener una vida falsa, al tiempo que adquieres valores falsos”.

– “Digo lo que pienso y ni pretendo ni estoy preparada para aceptar las consecuencias de mis acciones”.

– “Mi primer marido me enseñó a vivir, Laurence me enseñó a amar, y el último me enseñó a estar sola”.

¡Hasta el lunes, amiguit@s!

15 Comentarios

  1. tu luchy

    Maravilloso. Qué vida!

  2. Ana

    A Dios pongo por testigo.,, que nunca me cansare de ver la película.
    Esos ojazos verdes de Vivien y esa sonrisa de Clark, me hipnotizan !!! Me encanta, mi película favorita.

  3. Cristina Alises

    Genial!! No conocía la vida de esta actriz. Gracias por compartirlo. Besos!

  4. Ana Martínez

    Impresionante. Me encanta cómo lo cuentas pero también xq es mi película, libro, personaje y actriz favoritos. Veo la película y leo el libro 2 veces al año como mínimo. Hace años hice la cuenta q habían sido 46 veces. Ya perdí la cuenta. La primera vez q vi la peli tenía 11 años y fue en alemán., y aún así me fascinó. Y el libro igual. Y Vivien Leigh….Uffff! !!! Tú lo has explicado mejor. Enhorabuena de nuevo Jesús! !!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Me encanta descubrir fans de la peli, de los personajes, del libro,… ¡Qué gozada!
      Gracias a ti por seguir leyendo.
      Besazo.

  5. jose ferraz

    muy bonito :):)

  6. Maria Antonia

    Eso es VIVIR ! Una vida entera, intensa en tan poco tiempo …. fantastica esta MUJER !!! Gracias por descubrirnosla mas alla de sus interpretaciones. Un besazo !!!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Cierto, Maria Antonia. Una vida corta pero muy intensa.
      Gracias a ti por seguir disfrutando con lo que lees.
      Besos mil.

  7. Laura

    Eres como el libro gordo de Petete! Te acuerdas? Siempre hay que dejar hueco en el cerebro para tus enseñanzas…. Gracias

  8. Roberto

    Qué gran actriz! Me quedo con Blanche Dubois, un papel muy a su medida la verdad.

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