Y al final, sin fanal | Lo que queda del dia
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Y al final, sin fanal

¡Hola, amiguit@s!

Cuando hace un par de meses mi hermana me preguntó qué quería que me regalaran en Navidad, le contesté que en internet le había echado el ojo a la Barbie Barbra Streisand y que, dado que -como por necesitar- no necesitaba nada, ese seria un buen regalo que sabia de antemano que yo mismo nunca me compraría.


Como ya me conoce, no hubo un ápice de perplejidad en sus palabras. Ni un comentario ofensivo ni nada que me hiciera desistir de conseguir semejante regalo. Ella sabe de mi pasión por todo lo que tenga que ver con la Streisand así que, creo que lo consideró un regalo de lo más normal para alguien de lo más normal. O sea, para alguien como yo. ¿O no? De hecho, tal y como os dije la semana pasada, ya la tengo en mi poder. ¡Mi tesoooroooo!

Aunque sí me preguntó: “¿Y dónde la vas a poner?”.

Yo, inmerso en mi ignorancia, contesté que pensaba comprar una de esas campanas de cristal con una base de madera o del material que fuera.

– “Sí, mujer. Esas campanas que son como queseras, así terminadas en redondito pero que no llevan el agarradero para levantarlas porque no es queso lo que hay dentro, sino la Barbie Barbra Streisand. ¿Sabes lo que te digo? (sin dejarle hablar) ¡Si, hija! Eso como lo que tenía la bestia en la película de Disney. Donde guardaba la rosa, Rosa. ¿Sabes lo que te digo?”

Y Rosa, muy segura de sí misma, y después de aguantar estoicamente todas mis explicaciones con todos su símiles posibles, me dice muy tranquila:

– “Sí, sí. Un FANAL”.

Y es que a mi querida hermana, que es multi ganadora de concursos de crucigramas, le puedes preguntar cómo se llama cualquier cosita porque ella tira de conocimientos previos y tan pichi. Ya tienes el misterio desvelado.

Bueno, yo en ese momento pensé que ella no había nacido con un pan bajo el brazo sino con un fanal. ¡No puedo con ella! ¿O con lo que no puedo es con la inferioridad de condiciones que me proporciona mi inmensa ignorancia? Si, eso sería más correcto. Pero también bastante más humillante.

Huelga deciros que de esta conversación mantenida con mi hermana informé tan pronto como pude a mi amiga Luchy. Ya, ya, no es que sea algo muy relevante pero es que yo a la Luchy se lo cuento todo, todo y todo.
Así que a los pocos días, estando yo en casa, Luchy me envía por Whatsapp una foto de fanales expuestos en hilera, con un mensajito en el que me dice:

– “En el Corte”.

Y pregunto yo:

– “¿En hogar o en marroquinería?” (A mí es que siempre me ha encantado ese departamento inútil de esos almacenes: m a r r o q u i n e r í a. ¡Qué fuerte!)

– “Hogar”, contesta mi Luchy.

Y allá que me voy como con un petardito metido por el orto. ¡Y sin tener ni la Barbie todavia!
Me voy al de Callao, que es donde tienen el departamento de hogar. Y nada más entrar al centro, mantengo la siguiente interesante conversación con un chaqueta roja:

– Yo: “Buenos días. ¿Los fanales, por favor?” (Confieso que busco risas porque ya me temo lo peor..)
– Él: “¿Lo cualo?” (O algo similar)
– Yo: “Los fanales, si”.
– Él: “Es que no le entiendo”.
– Yo: “Si, hombre. Esas campanas que son como las queseras, así terminadas en redondito pero que no llevan el agarradero. Lo de “La bella y la bestia” de Disney, donde guardaba…”.
– Él: (sin dejarme terminar, interrumpiéndome. ¡Qué rabia, oye!) “¡Ah! Lo que viene siendo una urna…”
(“Lo que viene siendo…” ¡Si él supiera cómo y cuánto odio esa expresión! Si me pilla más beligerante le arrojo al rostro lo que viene siendo un Sugus)
– Yo: “Vamos, que usted cuando vota en elecciones echa lo que viene siendo el voto en algo parecido a esto… (y le muestro la foto de mi Luchy, con los fanales en hilera). ¿En qué planta, por favor?
– Él: “En la cuarta, en hogar”.
– Yo: “Hasta nunquiiiiii”.

Y me voy a hacer unas mecánicas en dirección a la cuarta planta. Y llego. Y me dirijo al departamento de hogar. Y sigo teniendo ganas de más risas.
Así que, diviso los fanales en hilera, me acerco a un dependiente que está a unos cuatro metros de ellos y comienzo la conversación:

– Yo: “Buenos días. Perdón, ¿los fanales?”
– Él: “No, ese genero no lo tocamos” (O algo similar).
– Yo: (que me priva la respuesta y que ya estoy meadito de risa y con el fanal mirándome a los ojos diciéndome: “llévame”) “¡Pero si los tiene ahí, con velas dentro” (señalando con el dedo)
– Él: “¡Ah! Las urnas para las velas…”
– Yo: “Bueno, para velas o para lo que a uno le apetezca meter, digo yo. ¿O estos son exclusivamente para velas?”, pregunto yo pensando en que la Barbie Barbra me está dando problemas incluso antes de venir a vivir a mi casa.
– Él: “No, claro. Eso es al gusto”.
– Yo: (que tengo ganas de decir algo absurdo) “¡Pues qué gusto!”

Que digo yo que qué gusto debe dar encender una velita en un lugar cerrado para que se te apague por la falta de oxígeno. ¿O lo genera ello mismo? ¿Es fanal y generador de oxígeno en un sólo artilugio?

¡Y qué cómodo! ¿Quiero encender vela? Quito cristal. ¿Enciendo? Pongo cristal. ¿Se me apaga? Vuelvo a quitar cristal para encender la vela. ¿La enciendo? Le vuelvo a colocar el cristal. ¡Y se me vuelve a apagar! ¿Pero qué mamarrachada es esta?

Entonces me asalta la duda.
Y si me asalta la duda no tengo por menos que preguntarme: ¿cómo es posible que una persona que vende lo que vende no sepa cómo se llama lo que vende? ¿Cómo lo vende? ¿O es que no lo vende? Aunque si lo tiene es porque lo vende, ¿no?
Si hasta creo que lo normal hubiese sido que fuera él quien me hubiera enseñado la palabra a mí. Pero no yo a él.

A ver, si vas a una panadería y pides picos, no te dan ni unos morreos ni una herramienta para que te vayas a las minas. Ni siquiera unos toquecitos de heroína pa metértelos.

Si vas a una ferretería y pides cinta carrocera, no te dan un metro de cinta de raso rosa para que adornes la carroza del disfraz de tu hija pequeña, la Encarnita, que va de Cenicienta. ¡Más mona!

Y si vas a una droguería a pedir agua fuerte, no te dicen que mejor vayas a una licorería ni te corrigen diciéndote que se llama Aguardiente. Como mucho, te dirán que el agua más fuerte que tienen es de colonia y se llama Varón Dandy. ¡Que sí que es fuerte, sí!

¿Por qué -entonces- cuando vas a unos grandes almacenes de renombre a intentar comprar un fanal, en vez de reconocer que no saben lo que es te dicen que no tocan ese género?
¡Ay! Qué poquita gana de colaborar…
Y yo en el paro. ¡Tiene cojones! (Perdón, mamá, que me he alterado)

¿Y sabéis qué os digo?

Que a un fanal de rica miel cien mil moscas acudieron.
Y que en Madrid bebemos el agua gracias al Fanal de Isabel II. Y está de rica…
Y que las únicas conversaciones que puedes mantener con una mujer como Leti Sabater son completamente fanales. No da para más…
Y que a muchas más mujeres de las que lo confiesan les va el sexo fanal.

¡Ea! Ya os lo he soltado.

Que sí, amiguit@s. Que yo tampoco sabía cómo se llamaba la campana de cristal hasta que me lo dijo mi hermana.
Pero es que yo NO vendo fanales. De momento, intento comprar uno para que mi Barbra esté resguardada y protegida de sobones. Que luego se le ensucia el vestido y es de diseño.

Llamadme intransigente si queréis.
Me importa “lo que viene siendo” un pimiento. Morrón…

(Nota del autor: ¡Y todavía no me he hecho con el fanal!)

22 Comentarios

  1. Cristina Alises

    Ains! Y yo “descojonaita” en atocha y la gente mirándome con cara de pena… Y es que tu post “viene siendo” lo que le da calidad a mis jueves. Gracias una vez más por alegrarme el día. Besos!

  2. El De Asumendi ese
    El De Asumendi ese

    Gracias a ti, cielo. Es un placer hacer reír. Si hasta yo me río de las cosas que me pasan… besazos.

  3. Tu luchy

    Fan (sin al) tuya totalllll. Muaks

  4. Maria Antonia

    Que bueno ! Nunca crei que un fanal daria para tanto, que risa por dios, eres la leche y te adoro por hacerme reir aunque no quiera, besazo guapeton !!!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Maria Antonia, hija. A mí cualquier cosilla me da para mucho. Con esta manía de sacarle punta a todo…
      Y me alegro de que te rías, aunque no quieras.

      • Maria Antonia

        No es que no quiera reirme, me encanta! Pero ya sabes que hay dias en los que piensas que no podras hacerlo. La vida que es muy puñetera, pero de repente llegas tú con tus cosas y me haces reir a mandibula batiente, que se decia en los tebeos ! 😉

  5. Me he reído un montón, yo tengo a Barbra Streisand, eso si, sin fanal, me tendré que hacer con uno. Sabrán los chinos lo que es?

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      ¿En serio? ¿Tienes a la Barbie Streisand? Es maravillosa, ¿eh?
      Pues chica, no sé qué decirte de los chinos, francamente. Inténtalo. O vete a Callao que ya los tengo aleccionados.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      ¡No, guapo! La Barbie la tuve en Nochebuena y el fanal, por fin, hoy.
      El castellano es lo que tiene. Que es muy rico…

  6. jose ferraz

    Fanal que raro nombre…pues sin fanal y sin barbie streisend :):):)

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      ¡No, guapo! La Barbie la tuve en Nochebuena y el fanal, por fin, hoy.
      El castellano es lo que tiene. Que es muy rico…

  7. Ana Sáez

    Jajajja henial!!! La verdad yo tampoco habia oido nunca esa palabra!!! Suena bien…….fanal…..me gusta!!!!

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Genial el fanal, ¿eh?
      Ana, ni tú ni yo ni la mayoría. Ni siquiera los que los venden.
      Me alegro de que te guste. Nunca te acostarás…

  8. Ruben Fdez Málaga

    Jesús eres único, me encanta cómo salen las palabras de tu mente! Jamás olvidaré tu descripción de “lúgubre, lóbrego…” Me encanta tu post desde el principio hasta el fAnal. 😉

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Gracias, Rubén.
      ¡Qué tio! Vaya memoria tienes. Si te soy honesto, recuerdo haber hablado de esas dos palabras con alguien pero no recordaba con quién. Fanalmente, se ha deshecho el entuerto.
      Me alegro de que te guste, de verdad.

  9. C'est moi

    Súperdivino. Escribe ud. igual que habla, o al revés. Vaya descubrimiento. Lo seguiré de cerca.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Señorita Sandra: eso es que usted me lee con buenos ojos y me escucha con buenos oídos.
      Yo a usted ya la descubrí hace tiempo. Sígame donde usted quiera. Me gusta la buena compañía.
      Ah! Y para súper divina, usted.

  10. Rosa G. Saiz

    Sólo tengo una palabra para este post. “Pis”. En fanal o en urna. Pero me meo contigo.
    Brava esa hermana Rosa María, el nombre marca.
    Un abrazo

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Y yo una canción muy nuestra, Rosa: “Pipol disaier majar is candemor. An mor an moooor”. Y ahora te la bailas en un galley, como solíamos hacer…
      Me gusta que te mees, pero mejor en urna que tiene ranura.
      Besazo.

  11. luisa

    Yo como trabaje en una ferreteria me suena de lo más familiar, y no tuve que pasar por ninguna oposición para conseguir el trabajo.Aunque una vez me preguntaron por una cornucopia y no supe lo que era. Pero en c uanto me informe, no se me olvidó jamas.
    el choteo entre los compañeros tambien fue para no olvidar.

    • El De Asumendi ese
      El De Asumendi ese

      Me encanta, Luisa. Eres de las pocas que sabe lo que es un fanal.
      Es que, lo de ia cornucopia de para matricula de honor.
      Un beso.

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